Preguntado por los periodistas españoles sobre la tensión mundial generada por la victoria de Trump, el Pontífice afirmó que considera “imprudente” tanto asustarse como alegrarse, y aconseja esperar a “ver qué pasa”. “En ser profetas o de calamidades o de bienestares que no se van a dar, ni una ni otra. Se verá. Veremos lo que hace y ahí se evalúa. Siempre lo concreto. El cristianismo, o es concreto o no es cristianismo”.
Los periodistas insistieron: “¿No le preocupa lo que ha escuchado hasta ahora?”, y el Papa respondió: “Espero. Dios me esperó a mí tanto tiempo, con todos mis pecados…”
En otro momento de la entrevista, preguntado por los movimientos políticos populistas con discursos xenófobos y excluyentes, en auge tanto en Europa como en América, el Papa advirtió que “las crisis provocan miedos, alertas”, y recordó el precedente de la Alemania que entregó el poder a Hitler en 1933: una Alemania doblegada por la crisis económica, que buscaba “un líder, alguien que le devolviera la identidad”.
“Ese es el peligro. En momentos de crisis, no funciona el discernimiento y para mí es una referencia continua. Busquemos un salvador que nos devuelva la identidad y defendámonos con muros, con alambres, con lo que sea, de los otros pueblos que nos puedan quitar la identidad. Y eso es muy grave. Por eso siempre procuro decir: dialoguen entre ustedes, dialoguen entre ustedes”, añadió.
¿Significa eso que los pueblos no tienen derecho a controlar sus fronteras? Sí lo tiene, responde Papa Francisco, “cada país tiene derecho a controlar sus fronteras, quién entra y quién sale, y los países que están en peligro –de terrorismo o cosas por el estilo– tienen más derecho a controlarlas más, pero ningún país tiene derecho a privar a sus ciudadanos del diálogo con sus vecinos”.
Más sobre esta entrevista, aquí: Papa Francisco: Dialoguen, la discusión hermana mucho
En otro momento de la entrevista, preguntado por los movimientos políticos populistas con discursos xenófobos y excluyentes, en auge tanto en Europa como en América, el Papa advirtió que “las crisis provocan miedos, alertas”, y recordó el precedente de la Alemania que entregó el poder a Hitler en 1933: una Alemania doblegada por la crisis económica, que buscaba “un líder, alguien que le devolviera la identidad”.
“Ese es el peligro. En momentos de crisis, no funciona el discernimiento y para mí es una referencia continua. Busquemos un salvador que nos devuelva la identidad y defendámonos con muros, con alambres, con lo que sea, de los otros pueblos que nos puedan quitar la identidad. Y eso es muy grave. Por eso siempre procuro decir: dialoguen entre ustedes, dialoguen entre ustedes”, añadió.
¿Significa eso que los pueblos no tienen derecho a controlar sus fronteras? Sí lo tiene, responde Papa Francisco, “cada país tiene derecho a controlar sus fronteras, quién entra y quién sale, y los países que están en peligro –de terrorismo o cosas por el estilo– tienen más derecho a controlarlas más, pero ningún país tiene derecho a privar a sus ciudadanos del diálogo con sus vecinos”.
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