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En Alba de Tormes (Salamanca, España) se está celebrando el Año Jubilar Teresiano, que finalizará el próximo 15 de octubre del 2018. Ya estamos en su ecuador y se multiplican las visitas a esta villa salmantina tanto para conseguir una indulgencia plenaria como por su gran interés religioso-histórico-artístico.
Ya es oficial. Tras haber recibido la confirmación por parte del Vaticano, el Obispo de Ávila, Mons. Jesús García Burillo, anunciaba en la mañana del miércoles 1 de marzo que el primer Jubileo Teresiano comenzará el próximo 15 de octubre de 2017 (fiesta de Santa Teresa de Jesús), y se prolongará hasta justo un año más tarde, el 15 de octubre de 2018. Un año de gracia tras las huellas de la Santa, como lo ha definido Don Jesús, tanto para los fieles de Ávila como para los visitantes.
El próximo jueves día 26 de mayo, a partir de las 20:00 horas, se representará en la Iglesia de las Madres Carmelitas Descalzas de Santiago de Compostela “Las huellas del Camino”, un monólogo teatral sobre textos de Santa Teresa de Jesús, que “nos abre a un espacio de interioridad y que nos lleva a un encuentro de amistad con Aquel que sabemos nos ama”.
1. Al final de su viaje espiritual, Teresa de Jesús escribió el libro de Las moradas, donde compara nuestra alma –el hogar de Dios– con un castillo.

Las primeras moradas corresponden a la entrada en la vida espiritual y son el fundamento de todo lo posterior.

Teresa de Ávila se apoya en particular en cuatro citas bíblicas:
El deán de la Catedral de Santiago, Segundo Pérez López, pronunció ayer en el Instituto Teológico Compostelano (ITC) la conferencia “Santa Teresa de Jesús: ecos de un centenario”, en el marco de las actividades desarrolladas para la clausura del V Centenario del nacimiento de la santa abulense. Segundo Pérez López destacó en su intervención el legado “humanista y espiritual” de Santa Teresa de Ávila, así como su carácter profético en el momento histórico en que vivió. El deán dijo que en la vida de Santa Teresa lo más importante “fue siempre la persona de Cristo”. Añadió, además, que en su tarea latió siempre un deseo ardiente de reforma de la Iglesia y del Carmelo, un espíritu fecundo de oración y un profundo sentido misionero.
Hoy a las 11:30 horas ha tenido lugar en la Plaza de Santa Teresa, la celebración de la Eucaristía, presidida por el Cardenal Ricardo Blázquez, con motivo de la Clausura del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa y el Año Jubilar Teresiano que concedió el Papa Francisco para todas las diócesis españolas entre octubre de 2014 y octubre de 2015.

Para clausurar el V Centenario de Santa Teresa de Jesús en Santiago se han previsto diversos actos. El primero de ellos será un “Concierto para el Centenario”, que tendrá lugar en la Catedral de Santiago el próximo día 9 de octubre, a partir de las 20:30 horas. Intervendrán el barítono Luis Santana y al piano, Antonio López Serrano. Los poemas serán recitados por Paloma Gómez Borrero.
Este jueves 15 de octubre en la ciudad de Ávila se celebra la Eucaristía de Clausura del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Organizada por la Diócesis de Ávila y la Orden del Carmelo Descalzo, cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de la ciudad.

La Santa Misa tendrá lugar a partir de las 11:30 horas en la plaza abulense que lleva el nombre de su vecina más universal y que presidirá el arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal, Cardenal Ricardo Blázquez.
El 28 de marzo de 1515 nacía en Ávila Teresa de Cepeda y Ahumada, más conocida como Teresa de Jesús. Desde entonces hasta nuestros días han transcurrido cinco siglos; sin embargo el paso del tiempo no solo no ha borrado su figura, sino que la ha ido agrandando. Su existencia quedó enmarcada temporal y geográficamente en la España del siglo XVI. No obstante, sin dejar de ser hija de su época, Teresa ha sido capaz de romper los estrechos márgenes espacio-temporales que le fueron impuestos para hacerse compañera de camino del hombre y de la mujer de nuestros días. A nosotros, que vivimos en el siglo XXI no hemos conocido en vida a la Madre Teresa de Jesús. Pero podemos reconocerla viva en sus hijas, las Carmelitas, y en sus escritos.
El Papa Francisco escribió una carta al Congreso Interuniversitario “Santa Teresa de Jesús, Maestra de vida”, donde resalta la “actualidad de las enseñanzas” de la santa de Ávila. Un mensaje firmado por el secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, y leído por el obispo de Ávila Mons. Jesús García Burillo, durante la inauguración del evento organizado por universidades católicas de España.

Descubrir en la contemplación y en la meditación de Santa Teresa de Jesús, “maestra de oración, la “fuente de la verdadera ciencia y de los auténticos valores” en la base de la vida. Escribe en su mensaje el Pontífice, y explica también que a través del ejemplo de Teresa de Ávila, en las universidades católicas se forman “muchos amigos de Dios, tan necesarios en “tiempos recios”.

El congreso se basa en cuatro ejes temáticos sobre los que se imparten conferencias magistrales y mesas de expertos, además de las comunicaciones libres, y concluye con un acto académico en el que será investida Doctora Donoris Causa por la Universidad Católica de Ávila, Santa Teresa de Jesús.

Carta del Papa firmada por el cardenal Parolin:

Su Santidad el Papa Francisco saluda cordialmente a los participantes y organizadores del Congreso Interuniversitario «Santa Teresa de Jesús, Maestra de Vida», que se celebra en la ciudad de Ávila, con ocasión del V Centenario del nacimiento de tan insigne Doctora de la Iglesia, para acercar al mundo universitario su figura y su magisterio, y pide al Señor que la profundización en las huellas de la Santa andariega, además de poner de manifiesto la actualidad de su enseñanza y el estímulo de su ejemplo, los conduzca siempre al encuentro con el Buen Jesús, al que ella siguió por los caminos de la vida.

Asimismo, el Santo Padre los alienta a descubrir en la contemplación y meditación de Teresa, Maestra de oración, la fuente de la verdadera ciencia y de los auténticos valores generadores de vida, para que en las Universidades católicas se formen «amigos fuertes de Dios», tan necesarios en «tiempos recios». Con estos deseos, y a la vez que encomienda a los maternos cuidados de la Virgen del Monte Carmelo el desarrollo del Congreso, el Sumo Pontífica pide que no olviden rezar por él y por su servicio a la Iglesia universal, e imparte con afecto la implorada Bendición Apostólica, prenda de copiosos favores divinos.
El Encuentro Europeo de Jóvenes ha comenzado esta tarde en Ávila con la acogida de los cerca de 6.000 jóvenes que participan en este gran acontecimiento eclesial en el marco del V Centenario de Santa Teresa

Con un ambiente festivo, la explanada del Lienzo Norte comenzó a animarse pasadas las siete de la tarde, gracias a los espectáculos de los voluntarios, quienes enseñaban una flashmob a los peregrinos según iban llegando hasta este enclave a los pies de la muralla. Payasos, magos, malabaristas, globos y mucho color fueron las notas predominantes en el escenario en estos primeros momentos de la tarde.

A las nueve de la noche dio comienzo el acto central de acogida de peregrinos, con los discursos institucionales. El Obispo de Ávila fue el encargado de dar la bienvenida a los jóvenes a la que será su casa durante los próximos cinco días. Mons. Jesús García Burillo presentó a los peregrinos la figura de Santa Teresa, a la que definió como “una mujer excepcional, sorprendente, psicóloga, pedagoga, escritora, fundadora, reformadora”. Siempre, ha recalcado, teniendo presente que “el secreto de su vida era… ¡su amistad con Jesucristo! Su secreto era la oración. Ahora entendéis por qué el lema de este encuentro es precisamente: “Amigos fuertes de Dios”. Este Encuentro Europeo pretende que consolidemos nuestra amistad con Jesucristo”.Por último, expresó su deseo de que el Encuentro Europeo de Jóvenes sirva para “descubrir y renovar la alegría de ser amigo de Dios en los tiempos recios que ahora vivimos”.

Por su parte, el alcalde de Ávila, José Luis Rivas, ha saludado cordialmente a los jóvenes, resaltando asimismo la importancia de la figura de Santa Teresa para la ciudad de Ávila. El primer edil de la ciudad ha pedido a los jóvenes que se empapen del Ávila de Teresa. Y ha querido agradecer a la Conferencia Episcopal el haber elegido este enclave para la realización del EEJ.

También hubo palabras del Provincial de la Orden del Carmelo, el Padre Miguel Márquez, quien leyó una carta de Santa Teresa a los jóvenes, a quienes invitó  a ser verdaderos amigos de Dios y “que nunca os paralice el miedo de mirarle a la cara a Dios, directamente a los ojos, sin volver la vista”. Siempre con alegría y jovialidad, pues, como decía la Santa, “tristeza y melancolía no las quiero en casa mía”.Y un claro deseo de Teresa de Jesús para los jóvenes de hoy, en boca del Padre Miguel Márquez: “llenad con vuestra alegría y contento la ciudad amurallada. Dejadme ser amiga y compañera estos días para enseñaros el tesoro de la oración y la puerta para orar, dejadme mostraros por dentro el castillo de las Moradas secretas, donde habita como huésped que os espera siempre, el Capitán del amor, Jesús; prometo y doy fe que está tan presente, tan vivo y alegre hoy como a mí se me regaló: abridle la puerta y entrad vosotros también, juntos andemos estos días con Él”.

Por último, el Obispo responsable del Depatramento de Pastoral de Juventud de la Conferencia Episcopal, Mons. Xavier Novell, haciendo uso de una conocida canción veraniega, ha asegurado que, aunque en Ávila no hay playa, tienen un plan perfecto para este inicio de agosto: “Os hemos preparado la playa de Santa Teresa, aquella donde tú eres “arroyico pequeño que entra en la mar” y es tan bello, agradable y verdadero lo que allí se siente y vive que “no habrá remedio de apartarse”. Vaya, que el próximo domingo no querréis marcharos y no nos quedará más remedio que regalaros esta playa para que os la llevéis consigo”.

Nada más concluir los discursos, y tras cantar todos los jóvenes el himno del EEJ, ha comenzado una performance, en la que, entre bailes y música, se han construido en el escenario Las Moradas de Santa Teresa. Y, para terminar, hacían acto de presencia dos significativos símbolos; por un lado, la Cruz de los Jóvenes, y por otro, la gran sorpresa de la noche: el cuadro “Inmaculada para el joven 2015”, una obra que la monja cisterciense y pintora Isabel Guerra ha realizado especialmente para los jóvenes del Encuentro. La obra, de 1’95 metros de altura presenta una María Inmaculada muy joven a la que acompañan todos sus símbolos universales como la media luna o las 12 estrellas que Guerra representa de un modo estilizado e informal. Esta pintura “digital” sigue la línea de la obra más reciente de la autora quien ha cambiado el pincel y el óleo por el teclado, el ratón y los programas de edición de imagen digital.

La noche concluía con los conciertos previstos de músicos católicos, como “La Voz del Desierto”, “Gaby and company”, Jesús Cabello o José Miguel Seguido. Y, en uno de los arcos de la muralla, la representación del musical “Para vos nací”, que presenta una perspectiva fresca y juvenil sobre la vida de Teresa de Jesús.
Mons. Novell, presidente del Departamento de Juventud de la Confetencia Episcopal Española quiso dirigirse ayer así durante el acto de apertura a los jóvenes participantes en el Encuentro Europeo de Jóvenes que se celebra estos días en Ávila:

Discurso completo:

Vaya, vaya, aquí no hay playa!
Cuando tenía vuestra edad, la canción del verano rezaba este estribillo: Vaya, vaya, aquí no hay playa. Lo cantaban un grupo que se llamaba Los Refrescos.

Más de un amigo os ha preguntado antes de veniros, ¿dónde vas a pasar estos días? Y me imagino que cuando les habéis contestado: ¡Me voy a Ávila! Os han soltado: A Ávila, pero si ahí no hay playa!

¡No os lo recuerdo para estresaros! ¡No os preocupéis! ¡Tenemos una sorpresa para vosotros! Estos días es mucho mejor plan estar en Ávila que en Salou, Gandía, Marbella,la Ría o la Concha! Porque el Departamento de Juventud de la Conferencia Episcopal Española, la Diócesis de Ávila y la Familia Carmelitana os hemos preparado una playa, no una playa para dormir, surfear y broncearse. Os hemos preparado una playa para zambullirse en un mar que refresca, maravilla y da un bienestar que dura por siempre jamás.

Os hemos preparado la playa de Santa Teresa, aquella donde tú eres “arroyico pequeño que entra en la mar” y es tan bello, agradable y verdadero lo que allí se siente y vive que “no habrá remedio de apartarse”. Vaya, que el próximo domingo no querréis marcharos y no nos quedará más remedio que regalaros esta playa para que os la llevéis consigo.

Os hemos preparado actividades que refrescan la mente y el corazón. Actividades que permiten compartir con los amigos y hacer nuevas amistades. Actividades que descansan porque no son artificiosas ni virtuales sinosencillas y verdaderas. Que llegan y conmueven. Actividades a vuestro estilo, con vuestro lenguaje, con formato joven y con fondo evangélico.

Os hemos preparado visitas y catequesis que maravillan. Momentos para descubrir, conocer y sorprenderse de cómo es posible que una monja del siglo XVI puedaenseñarnos tantas cosas que tocan directamente nuestra vida. Deseamos que os maravilléis con sus enseñanzas,  que os ayude a conoceros a vosotros mismos y descubráis vuestro castillo interior. Deseamos que os sorprendáis de lo que sois capaces, de lo que tenéis dentro y de lo que puede sucederos si dejáis de pasearos por los “arrabales y la cerca de este castillo” que es vuestra vida.

Os hemos preparado un montón de momentos para que Dios os llene de su presencia, de su perdón, de su amor y su paz. Deseamos que Dios os enamore tanto tanto que muráis a vosotros mismos y, como el gusano de seda de las moradas, “os salgan alas”, os convirtáis en una mariposilla y voléis, viváis una nueva vida, un bienestar que dura por siempre jamás.

Sed pues bienvenidos al Encuentro Europeo de Jóvenes de Ávila 2015. Muchos han trabajado intensamente y con gran ilusión para que todos podamos celebrar este jubileodel año teresiano en el lugar de la Santa. Nuestro mayoragradecimiento para con ellos es aprovechar estos días al máximo.

En esta playa de Santa Teresa está prohibido dormir, tomar el sol y hacer surf. Aquí es obligatorio zambullirse,  bucear y salir empapado de Dios. Hacedlo, porque “en estos tiempos recios”, la Iglesia y el mundo necesita que seáis “amigos fuertes de Dios”.
A Ávila se han ido acercando diferentes jóvenes de todo Europa para vivir en primera fila el Encuentro Europeo de Jóvenes 2015 que girará en torno a la figura de Santa Teresa de Ávila y que contará con un amplio programa litúrgico y de ocio para los asistenes.

Hoy 5 de julio tendrá lugar la inauguración oficial a las 21 horas y estará amenizada con una performance entorno a la vida de Santa Teresa.

Para consultar el programa completo aquí
Es, sin duda, la gran cita del V Centenario. Y así lo ha querido reflejar el Obispo de Ávila en su último escrito del curso, en el que afirma que el Encuentro Europeo de Jóvenes (EEJ2015) será, sin duda, una “experiencia inolvidable”.

Mons. García Burillo anima a los abulenses a participar de forma activa en este evento, que se celebrará en Ávila del 5 al 9 de agosto, para que sea una oportunidad única de “poner de manifiesto que, contrariamente a lo que piensan algunos, la fe no es algo aburrido ni propio de unos pocos extravagantes, sino una experiencia de plenitud que nos comunica una alegría contagiosa de la que participamos muchos, y muchos jóvenes, también en nuestros días”.

Para ello, el Obispo propone a los jóvenes de la diócesis tres formas concretas de participación:

1ª.- Siendo voluntarios del Encuentro.- Una pieza clave para el buen desarrollo de todo el V Centenario. Y es que, a juicio del Prelado, “los voluntarios del V Centenario están siendo la mejor carta de presentación de Ávila para el mundo”. Algo que ve refrendado el propio Obispo cuando, según relata, recibe “frecuentemente felicitaciones por su buen hacer, su amabilidad y hospitalidad”. Aprovecha también este escrito para renovar su gratitud “y la de toda la sociedad al fantástico trabajo que están realizando los voluntarios”. Una labor de entrega generosa al servicio de los demás, siguiendo el mandato evangélico de Jesucristo.

2ª.- Participando como un peregrino más.- También los jóvenes de Ávila están llamados a participar en el Encuentro, como el resto de los jóvenes europeos. Chicos y chicas desde los 12 años podrán disfrutar de las actividades previstas, en lo que D. Jesús considera como “una ocasión extraordinaria para descubrir que uno no está solo en el seguimiento de Cristo; que hay otros muchos jóvenes que también lo conocen, lo aman y lo siguen”. Y es que, según opina, “este tipo de encuentros fortalecen y dinamizan el compromiso en cada parroquia o comunidad eclesial”.

3º.- Participando en los dos actos públicos principales del Encuentro.- La Vigilia de Oración del sábado 8 de agosto, o la gran Misa final del 9 de agosto serán dos momentos en los que no sólo podrán estar los jóvenes, sino que estarán abiertos a toda la ciudadanía. Junto a ello, el Obispo pide a los abulenses que sustenten el Encuentro con su oración: “precisamente santa Teresa recuerda con mucha frecuencia que si la oración no precede y acompaña nuestro trabajo, de poco sirven nuestros esfuerzos evangelizadores”.
En el blog oficial de la organización de las actividades de la Diócesis de Ávila con motivo de los 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, se acaba de publicar un decálogo que consta de 5 razones con las que se anima a los jóvenes a acudir este del próximo 5 al 9 de agosto al Encuentro Europeo de Jóvenes en Ávila.

1.- La #amistad profunda. ¿Es que tú no la quieres? Una amistad de verdad, de las buenas, de ésas que no se rompen con el paso del tiempo, con la distancia o con el roce. Esa amistad existe. Decía Santa Teresa de Jesús: “En estos tiempos recios es menester amigos fuertes de Dios”. Por eso el Encuentro Europeo de Jóvenes tiene como lema esta frase. Vivir la experiencia merece la pena. ¿Te atreves?

2.- #Encuentro personal. “Hola, te presento a Jesús”. “Jesús, hola, soy yo”. Será el momento ideal para cultivar nuestra amistad con Dios y conseguir muchas más amistades con gente que tiene inquietudes parecidas a las tuyas. Así decía Santa Teresa de Jesús: “Esta fuerza tiene el amor si es perfecto, que olvidamos nuestro contento por contentar a quien amamos”. Parece una buena razón para venir al Encuentro Europeo de Jóvenes, ¿a que sí?

3.- El #testimonio. Que no te lo cuenten: vívelo. Con cada una de las actividades que están preparadas durante el Encuentro Europeo de Jóvenes en Ávila, del 5 al 9 de agosto de 2015, tienes la oportunidad de acercarte más a Dios, a la vivencia cristiana. Tu vivencia, la de tus compañeros de viaje, la mía también… todas ellas formarán el testimonio de la fe que tenemos y que compartimos, ya que nos ayudará a estar más en Dios. Acuérdate: “Quien a Dios tiene nada le falta”, decía Santa Teresa de Jesús.

4.- La #experiencia. Si te interesa este encuentro es porque tienes inquietudes y porque amas la Iglesia Católica. Y en palabras de la Santa abulense: “Tristeza y melancolía no las quiero en casa mía”. La Iglesia es tu casa, una casa grande y alegre, con muchas habitaciones: Ávila es una de estas bellas salas: allí verás las murallas medievales, la casa natal de Santa Teresa, el primer convento que fundó, los sitios donde vivió y creció… Qué suerte que sea en Ávila donde nos reunamos para celebrar esta fiesta para los jóvenes católicos. Si tú eres uno de ellos, entra: estás invitado.

5.- La #actualidad del mensaje. Somos jóvenes, nos interesa el hoy, y queremos que lo que nos digan nos sirva para nuestra vida hoy, ahora, pero con razones poderosas y profundas. No nos vale cualquier cosa. Y lo que dice Santa Teresa nos va a descubrir que la Iglesia sigue estando a la orden del día. La paciencia, la fe, la virtud, la alegría, el amor… son temas que están hoy en tu cabeza. Decía nuestra Teresa de Ávila: “Sólo amor es el que da valor a todas las cosas”. ¿No piensas tú lo mismo?
El director de Políticas Culturales, José Ramón Alonso, y el delegado territorial de la Junta de Valladolid, Pablo Trillo, han visitado la exposición ‘Entre Pucheros: Artes del barro en el Valladolid de Santa Teresa’, que forma parte de la programación diseñada por la Junta con motivo del V centenario de Santa Teresa y permanecerá abierta en el Museo de Valladolid hasta el 13 de diciembre. La muestra exhibe una colección de piezas de alfarería del Museo de Valladolid desconocidas para el público y que forman un conjunto de artesanía alfarera principalmente producida en talleres vallisoletanos.

La exposición, que tiene entrada gratuita, busca dar a conocer y difundir piezas que representan un aspecto de la vida cotidiana del tiempo en que vivió Santa Teresa. Esta presentación se compone de elementos de vajilla de mesa, ajuar de cocina, pucheros…etc. En ella se reúnen materiales hallados en las excavaciones arqueológicas realizadas en el entorno de la calle de Santa María, antiguo centro neurálgico del barrio de los alcalleres moriscos, allí asentados desde 1413.

Con esta exhibición se pretende evocar el Valladolid que la Santa conoció cuando fundó aquí uno de sus primeros conventos. La selección de piezas alfareras de la colección del Museo nos habla de la vida cotidiana de los vallisoletanos del siglo XVI y el trabajo de los artesanos de la época dedicados a surtir de recipientes, vasijas y azulejos el comercio local.

La exposición cuenta con un audiovisual expresamente creado para la exposición con imágenes de piezas de cerámica del siglo XVI, procedentes de distintos países, para contextualizar la producción vallisoletana en el panorama internacional. El horario de apertura es de 10.00 a 14.00 horas y de 16.00 a 19.00 horas, de martes a sábado, y de 10.00 a 14.00 horas los domingos. Se pueden hacer visitas guiadas, previa cita.

Por otro lado, como elemento de apoyo a la exposición, se puede ver una maqueta de un horno de la época que reproduce el hallado en las excavaciones de una zona del barrio alfarero de Valladolid. De este modo se busca evocar la personalidad de la alfarería local en el siglo XVI, tanto en lo referido a tipologías de uso doméstico, como en lo relacionado con la producción de azulejos para la decoración de edificios, así como divulgar el conocimiento de la alfarería vallisoletana y el trabajo de recuperación e investigación de los materiales arqueológicos que se realiza en el Museo.

Como complemento de esta exposición, y en el contexto de la conmemoración del V centenario del nacimiento de Santa Teresa, está prevista la realización en el Museo de otras actividades relacionadas con la Santa: Pieza del mes, coincidiendo con el periodo de la exposición y a lo largo del año se seleccionarán piezas de la colección permanente del Museo de la época de la Santa; la conferencia ‘Santa Teresa en Valladolid’ el 9 de julio a cargo de Teófanes Egido, catedrático de Historia Moderna y Contemporánea de la Universidad de Valladolid; un ‘Taller Alfarero’ para niños y mayores, del 15 al 18 de mayo; y el taller didáctico ‘El Juego de Teresa’, del 1 de julio al 6 de agosto, para niños de 6 a 10 años que recorrerán los momentos más importantes de la vida de la Santa sobre un tablero y descubrirán el modo de vida en un monasterio.
“Experiencia mística y compromiso secular: Teresa de Jesús, experta en humanidad”, es el lema de las II Jornadas Europeas de Institutos Seculares que se van a celebrar del 19 al 21 de junio en el Palacio de Congresos de Salamanca, organizadas por la comisión de la Cátedra ‘Iglesia, secularidad, consagración’ dependiente de la CEDIS (Conferencia Española de Institutos Seculares) y la Universidad Pontificia de Salamanca. En el marco del Año de la Vida Consagrada y del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, el tema de estudio se centra en la figura de la Santa y cómo nos puede iluminar en la Experiencia Mística y Compromiso Secular desde su “ser experta en humanidad”.
 
Mons. Renzo Fratini, nuncio apostólico en España, será el encargado de inaugurar las jornadas el 19 de junio en un acto en el que estarán presentes también nuestro obispo y gran canciller de la UPSA, Mons. Carlos López, el obispo de Mondoñedo-Ferrol y miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, Mons. Manuel Monge, el rector de la UPSA, D. Ángel Galindo y la presidenta de CEDIS, Dª Lydia Jiménez, el decano de la Fac. de Teología de la UPSA, D. Jacinto Núñez y el coordinador de las Jornadas, D. Gonzalo Tejerina; quien impartirá la primera de las seis conferencias previstas, que lleva por título: ’La experiencia religiosa en la cultura secular’. El resto de ponencias que se sucederán en la mañana del 20 y 21 de junio, llegarán de la mano de Dª Lydia Jiménez, presidenta de CEDIS; Dª Raquel Rodríguez y Dª Beatriz de Ancos, profesoras de las Universidades de Salamanca y la Católica de Valencia; D. François Regis Wilhelem, del Studium Notre-Dame de Vie y Dª Daniela Leggio, de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica.

En el marco del evento tendrá lugar una mesa redonda sobre La nueva búsqueda espiritual y religiosa en la literatura reciente, en el cine y en los medios de comunicación; en la que intervendrán como ponentes D. José Ramón Matito (UPSA), Dª Ninfa Watt(crítica de cine) y el obispo de Ciudad Rodrigo, Mons. Raúl Berzosa; y una excursión a Ávila, donde además de visitar la ciudad participarán en una eucaristía que será presidida por el cardenal arzobispo de Valladolid, Mons. Ricardo Blázquez, en el Monasterio de La Encarnación.

El acto de clausura contará con un invitado de excepción, Mons. Gérald Cyprien Lacroix, cardenal arzobispo de Quebec (Canadá).

Para participar es necesario inscribirse previamente en la web: www.cedis.org.es. El precio de matrícula es de 75 euros e incluye el material de las jornadas, viaje a Ávila y la edición de las actas. Más información: IIjornadaseuropeas.cedis@gmail.com (Mª José Castejón).
“Santa Teresa ha sido reconocida como maestra de vida cristiana”

Luis Javier Fernández Frontela es un religioso Carmelita Descalzo que reside en el convento de San Benito de Valladolid. Se licenció en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca, diplomándose en Historia de la Iglesia en la Universidad de Comillas de Madrid y posteriormente en Historia en la Universidad de Valladolid. Ha sido profesor de Historia Medieval de la Iglesia durante 15 años en el Instituto Teológico San Esteban de Salamanca y durante 21 años director de la Revista Teresa de Jesús de Ávila. Actualmente lo es de la Revista Estudios Josefinos en Valladolid y miembro del consejo de Redacción de la Revista de Espiritualidad de Madrid.

Con motivo del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, Iglesia en Plasencia le entrevista sobre el Año Jubilar Teresiano y también para hablar sobre la Pastoral de la Santidad.

–¿Por qué habla sobre el Año jubilar teresiano, una ocasión para renovar una pastoral en clave de santidad?

–En este año en que conmemoramos los 500 años del nacimiento de santa Teresa, que se tenía por amiga fuerte de Dios, nos invita a descubrir el gusto específico de la vida cristiana, con palabras suyas, a entrar en “el camino de la verdad” que es el encuentro con Cristo, y en Cristo con Dios, como centro y sentido de la vida: “Nos os pido sino que le miréis”, decía la Madre Teresa a sus monjas, nos los diría a nosotros. Mirar en la tradición cristiana quiere decir conocer. Mirar a Cristo para conocerle, conocerle para amarle, y amarle para imitarle. El gusto por la oración que es el ámbito de la experiencia de Dios, “estando a solas con el amigo que nos quiere y nos ama” que no es otro que Cristo; el amor a la Iglesia; el interés por el otro, por el ser humano. A construir comunidades, grupos cristianos que sean fraternos, evangélicos, orantes, con sentido de pertenencia a la Iglesia y atentos a las necesidades de nuestro mundo.

–¿Qué tiene que decir Santa Teresa al respecto?

–Santa Teresa, una santa muy humana, y como tal ha sido reconocida como maestra de vida cristiana. Santa Teresa, que fue una buscadora de Dios a lo largo de su vida, no se pierde abrazada  más profundas experiencias espirituales y embriagada de amor de Dios, arde en amor del prójimo y se afana por su bien. Teresa no se queda en sus experiencias místicas, sino que habiendo descubierto a la Iglesia lo sacrifica todo a su servicio. Santa Teresa se caracteriza por su amable genio, su gracioso porte, su dulzura, su grande corazón, su libertad santa, por saber ver que la vida cristiana no está reñida, ni mucho menos, con la alegría de vivir. Ella era partidaria de apretar más en la virtud que en el rigor, insistiendo en lo que construye la persona humana, proponiendo las virtudes evangélicas como base de toda la vida cristiana y humana: el desapego de los bienes o pobreza evangélica; el amor de unos a otros como elemento esencial de la vida comunitaria y social; la humildad como amor a la verdad; la determinación como fruto de la audacia cristiana; la esperanza teologal. Sin olvidar las virtudes humanas: afabilidad, veracidad, modestia, cortesía, alegría, cultura.

–¿En qué consiste la Pastoral de la Santidad?

–La Santidad no es otra cosa que tomarse en serio la vida cristiana, que consiste en la caridad, todo aquello que yo puedo hacer por mis semejantes. No debemos olvidar que el mismo Señor que dijo esto es mi cuerpo, referido a la Eucaristía, nos dijo también, lo que hacéis con uno de mis pequeños, conmigo lo hacéis, Eucaristía y prójimo son lugares donde Dios sale a nuestro encuentro. En la humildad, que como dice Santa Teresa, es andar en verdad; la obediencia a Dios, la pobreza la sencillez y sobriedad de vida, el desprendimiento. Cuando hablamos de pastoral de la santidad estamos hablando de lo esencial de la pastoral ayudar a hacer cristianos. Ya en el evangelio Jesús invitaba a ser perfectos como vuestro padre del cielo es perfecto. Y la llamada no es para unos cuantos, sino para todos los que se tienen por discípulos del Señor. Y la perfección se adquiere haciendo nuestro aquello que define a Dios. Jesús propone la bondad, la misericordia y la compasión. La pastoral de la santidad es la que va dirigida a la construcción de la personalidad cristiana, llevándola a la unión con Cristo en función de la situación existencial en la que vive, de tal modo que pueda moverse con autonomía, responsabilidad y libertad tanto en la Iglesia como en el mundo. Está dirigida a ayudar al cristiano a hacer suyo el estilo de vida cristiano que se manifiesta en unos hábitos del corazón, en un comportamiento que se expresa de forma inigualable, en las bienaventuranzas.

–¿Qué impide al cristiano de hoy alcanzar la Santidad?

–Hoy como siempre hay santos, cristianos auténticos. La santidad es algo que no se pregona, sino que se vive, y no faltan cristianos entre los laicos, en la entrega a su profesión, en tanto voluntariado como hay en la Iglesia, trabajando en los múltiples campos en que ésta se hace presente, en la preocupación por los otros, los últimos, los pobres, los necesitados, que son auténticos modelos de vida cristiana. Entre los sacerdotes en su entrega callada a sus comunidades, alentado y animado la vida cristiana. Entre los religiosos, que fieles a su carisma propio trata de imitar a Cristo en su entrega al servicio de la Iglesia y de la gente en general. En todos ellos nos encontramos cristianos excepcionales con una auténtica vida de piedad manifestada en la oración, en la vivencia sacramental, con conciencia de pertenencia a la Iglesia, y que hace todo lo que hacen motivado por la pasión por Cristo, por ayudar a avanzar la salvación de Dios en nuestro en el tiempo y en el mundo concreto en que viven. También es cierto que a una parte de los cristianos, y este es el problema, les falta esta sensibilidad de ser de Cristo, de pertenencia a la Iglesia, de calidad de vida espiritual y de compromiso evangélico.
Con gozo indescriptible celebramos el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús, que aconteció en este mismo lugar donde nos encontramos. Nuestro sentimiento de gozo se convierte en acción de gracias al Padre porque ha regalado a su Iglesia y a la humanidad el don admirable de Teresa de Jesús. Lo hacemos por medio de la Eucaristía, en la que Jesucristo da gracias al Padre. Sabemos que su espíritu permanece entre nosotros de diversos modos: en sus hijos e hijas, en sus escritos, en su carisma que ha llegado al corazón de tantos creyentes en los siglos pasados y en una multitud de fieles que sigue sus pasos en la actualidad.

El Papa Francisco ha querido hacerse presente en esta gozosa celebración por medio de un mensaje que, de algún modo, suple su presencia física que habríamos deseado disfrutar. Escuchamos con íntima aceptación la palabra del Papa.

Querido Hermano:

Hoy mi corazón está en Ávila, donde hace quinientos años nació Teresa de Jesús. Pero no puedo olvidar tantos otros lugares que conservan su memoria, por los que pasó con sus sandalias desgastadas recorriendo caminos polvorientos: Medina del Campo, Malagón, Valladolid, Duruelo, Toledo, Pastrana, Salamanca, Segovia, Beas de Segura, Sevilla, Caravaca de la Cruz, Villanueva de la Jara, Palencia, Soria, Granada, Burgos y Alba de Tormes. Además, la huella de esta preclara Reformadora sigue viva en los cientos de conventos de carmelitas diseminados por todo el mundo. Sus hijos e hijas en el Carmelo mantienen ardiente la luz renovadora que la Santa encendió para bien de toda la Iglesia.

A esta insigne «maestra de espirituales», mi predecesor, el beato Pablo VI, tuvo el inédito gesto de conferirle el título de Doctora de la Iglesia. ¡La primera mujer Doctora de la Iglesia! Ella nos muestra al vivo lo secreto de Dios, donde entró «por vía de la experiencia, vivida en la santidad de una vida consagrada a la contemplación y, al mismo tiempo, comprometida en la acción, por vía de experiencia simultáneamente sufrida y gozada en la efusión de carismas espirituales extraordinarios» (Homilía en la Declaración del Doctorado de Santa Teresa, 27 septiembre 1970: AAS [1970] 592).

Nada de esto ha perdido su vigencia. Contemplación y acción siguen siendo su legado para los cristianos del siglo XXI. Por eso, cuánto me gustaría que pudiéramos hablar con ella, tenerla delante y preguntarle tantas cosas. Siglos después, su testimonio y sus palabras nos alientan a todos a adentrarnos en nuestro castillo interior y a salir fuera, a «hacerse espaldas unos a otros… para ir adelante» (Vida 7, 22). Sí, entrar en Dios y salir con su amor a servir a los hermanos. A esto «convida el Señor a todos» (Camino 19,15), sea cual sea nuestra condición y el lugar que ocupemos en la Iglesia (cf. Camino 5,5).

¿Cómo ser contemplativos en la acción? ¿Qué consejos nos das tú, Teresa, hoy?

En la hora presente, sus primeros interlocutores serían los religiosos y las religiosas, a los que la Santa animaría a comprometerse sin ambages: «No, hermanas mías, no es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia» (Camino 1,5), les decía a sus monjas. Ella hoy nos saca de la autorreferencialidad y nos impulsa a ser consagrados «en salida», con un modo de vida austero, sin “encapotamientos” ni amarguras: «No os apretéis, porque si el alma se comienza a encoger, es muy mala cosa para todo lo bueno» (Camino 41,5). En este Año de la Vida Consagrada, nos enseña a ir a lo fundamental, a no dejarle a Cristo las migajas de nuestro tiempo o de nuestra alma, sino a llevarlo todo a ese amistoso coloquio con el Señor, «estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama» (Vida 8,5).

¿Y sobre los sacerdotes? Santa Teresa diría abiertamente: no los olviden en su oración. Sabemos bien que para ella fueron apoyo, luz y guía. Consciente como era de la importancia de la predicación para la fe de las gentes más sencillas, valoraba a los presbíteros y, «si veía a alguno predicar con espíritu y bien, un amor particular le cobraba» (Vida 8,12). Pero, sobre todo, la Santa oraba por ellos y pedía a sus monjas que estuvieran «todas ocupadas en oración por los que son defensores de la Iglesia y los predicadores y letrados que la defienden» (Camino 1,2). Qué hermoso sería que la imitáramos rezando infatigablemente por los ministros del Evangelio, para que no se apague en ellos el entusiasmo ni el fuego del amor divino y se entreguen del todo a Cristo y a su Iglesia, de modo que sean para los demás brújula, bálsamo, acicate y consuelo, como lo fueron para ella. Que la plegaria y la cercanía de los Carmelos acompañen siempre a los sacerdotes en el ejercicio del ministerio pastoral.

¿Y a los laicos? ¿Y a las familias, que en este año tan presentes están en el corazón de la Iglesia? Teresa fue hija de padres piadosos y honrados. A ellos dedica unas palabras elogiosas apenas comienza el Libro de la Vida: «El tener padres virtuosos y temerosos de Dios me bastara, si yo no fuera tan ruin, con lo que el Señor me favorecía, para ser buena» (1,1). De joven, cuando aún era «enemiguísima de ser monja» (Vida 2,8), se planteó seguir el camino del matrimonio, como las chicas de su edad. Fueron muchos y buenos los laicos con los que la Santa trató y que le facilitaron sus fundaciones: Francisco de Salcedo, el “caballero santo”, su amiga Guiomar de Ulloa o Antonio Gaytán, a quien le escribe alabando su estado y pidiéndole que se alegre por ello (cf. Carta 386 2). Necesitamos hoy hombres y mujeres como ellos, que tengan amor a la Iglesia, que colaboren con ella en su apostolado, que no sean sólo destinatarios del Evangelio sino discípulos y misioneros de la divina Palabra. Hay ambientes a los que sólo ellos pueden llevar el mensaje de salvación, como fermento de una sociedad más justa y solidaria. Santa Teresa sigue invitando a los cristianos de hoy a sumarse a la causa del Reino de Dios y a formar hogares donde Cristo sea la roca en la que se apoyen y la meta que corone sus anhelos.

¿Y a los jóvenes? Mujer inquieta, vivió su juventud con la alegría propia de esta etapa de la vida. Nunca perdió ese espíritu jovial que ha quedado reflejado en tantas máximas que retratan sus cualidades y su talante emprendedor. Estaba convencida de que hay que «tener una santa osadía, que Dios ayuda a los fuertes» (Camino 16,12). Esa confianza en Dios la empujaba a ir siempre adelante, sin ahorrar sacrificios ni pensar en sí misma con tal de amar al prójimo: «Son menester amigos fuertes de Dios para sustentar a los flacos» (Vida 15,5). Así puso de manifiesto que miedo y juventud no se casan. Que el ejemplo de la Santa infunda valentía a las nuevas generaciones, para que no se les arrugue «el ánima y el ánimo» (Camino 41,8). Sobre todo, cuando descubran que merece la pena seguir a Cristo de por vida, como lo hicieron aquellas primeras monjas Carmelitas Descalzas que, en medio de no pocas contrariedades, abrieron las puertas del primer “palomarcico”, un 24 de agosto de 1562. De la mano de Teresa, los jóvenes tendrán valor para huir de la mediocridad y la tibieza y albergar en su alma grandes deseos, nobles aspiraciones dignas de las mejores causas. Me parece oírla ahora advertirles con su gracejo que si no tienen altas miras serán como «sapos», que caminan lenta y rastreramente, y se contentarán con «sólo cazar lagartijas», dando importancia a minucias en lugar de a las cosas que cuentan de verdad (cf. Vida 13,3).

Y, de modo especial, ruego a Santa Teresa que nos regale la devoción y el fervor que ella tenía a san José. Harto bien haría que los pasan por la prueba del dolor, la enfermedad, la soledad, quienes se sienten agobiados o entristecidos recurrieran a este insigne Patriarca con el amor y la confianza con que lo hacía la Santa. Te confieso, querido Hermano, que a menudo le hablo a san José de mis preocupaciones y problemas y, como ella, «no me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer… A otros santos parece les dio el Señor gracia para socorrer en una necesidad, a este glorioso Santo tengo experiencia que socorre en todas y que quiere el Señor darnos a entender que así como le fue sujeto en la tierra -que como tenía el nombre de padre, siendo ayo, le podía mandar-, así en el cielo hace cuanto le pide» (Vida 6,6). «Glorioso Patriarca San José, cuyo poder sabe hacer posibles las cosas imposibles… Muéstrame que tu bondad es tan grande como tu poder», dice una antigua oración inspirada en la experiencia de la Santa.

Querido Hermano, te pido, por favor, que reces y hagas rezar por mí y mi servicio al santo Pueblo fiel de Dios. Por mi parte, encomiendo a cuantos celebran este V Centenario a la intercesión de Santa Teresa, para que alcance del cielo todo lo que necesiten para ser de Jesús, como ella, y con la experiencia de su amor, puedan construir una sociedad mejor, en donde nadie quede excluido y se promueva la cultura del encuentro, del diálogo, de la reconciliación y la paz.

Que Jesús te bendiga y la Virgen Santa te cuide.

Fraternalmente,

Francisco
“Creyó en Dios y Cristo, camino seguro para ir al Padre. Las cosas de Dios más que entenderlas, hay que padecerlas”

Al celebrar hoy el V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Ávila, decimos con el canto de la Virgen María: “Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador”. Día de bendición para la Santa, para Orden carmelitana y para la Iglesia. El Señor le concedió 67 años de vida en los que la fue llevando por caminos inesperados tanto en su salud física, a punto estuvo de ser enterrada viva, como en su salud espiritual para forjar una eternidad en el cielo. 

Dios escribe recto con líneas torcidas. Esto se percibe en la memoria de su vida: Gestas de los Santos y libros de caballerías ocuparon su atención en un primer momento, pero serán las Cartas de San Jerónimo a Heliodoro y la lectura de las Confesiones de San Agustín, ayudada por experiencias místicas, lo que marcará una determinación determinada en su vida: dedicarse más de lleno a la oración y proyectar la fundación del monasterio de San José y las demás fundaciones a las que imprimió un carácter renovador, no sin ganarse calificativos como “fémina inquieta, andariega, desobediente”, aunque en realidad fue “la dama errante de Dios”, mujer obediente y absolutamente adherente a la cultura de la Contrarreforma. 

Las fundaciones eran sólo la vertiente exterior del alma y vida de Teresa. El resorte impulsor y la fuerza motriz residían en lo interior, en el castillo de su alma, guiada por el Espíritu que lo sondea todo, incluso lo profundo de Dios. No le faltaron sinsabores y dificultades pero Dios se le comunicó sin tasa. No perdió nunca la calma: “Nada te turbe, nada te espante… Sólo Dios basta”. Creyó en Dios y Cristo, camino seguro para ir al Padre. Las cosas de Dios más que entenderlas, hay que padecerlas. También ella se preguntará ante el misterio de Dios: “¿Cómo podré yo saber  cierto que no estoy apartada de Vos?”. No obstante, ella pudo realizar su itinerario místico definiendo su vida con total obediencia a la voluntad del Señor hasta el punto que puede decir:”Vuestra soy, para vos nací, ¿qué mandáis hacer de mi?”, y reafirmando esta actitud cuando decía: “No me castigues concediéndome mi deseo”. La Santa escuchó en la oración: “Búscame en ti”, “Búscate en mí”. Dentro del realismo místico se comprende el porqué ella amoneste contra los riesgos de los carismas que no han de pedirse ni desearse, porque “en lo que está la suma perfección, claro está que no es en regalos interiores ni en grandes arrobamientos ni visiones en espíritu de profecía, sino en estar nuestra voluntad tan conforme con la de Dios que ninguna cosa entendamos que quiere, que no la queramos con total nuestra voluntad”.

El Señor suscitó a Santa Teresa para mostrar a su Iglesia el camino de perfección. “Y qué temprano andávades vos, Señor, grangeando y llamando para que toda me emplease en Vos”. “No me parece que os quedó a Vos nada por hacer para que desde esta edad no fuera toda vuestra”. Su ardiente deseo de santidad le hacía sufrir como si fueran un mal personal las tempestades que agitaban fuertemente a la Iglesia de su tiempo, pronta a sacrificar mil vidas si las tuviera, así decía ella, con tal de salvar una sola alma perdida a causa de las herejías. 

 Santa Teresa es un grato don ofrecido al Señor que le dirá: “Haz lo que es en ti, y déjame tú a mí”. Una opción que a la Santa le costó hacerla pero tenía un recio corazón. Convenció a su padre que no quería que ella entrara en el Carmelo y confiesa que le resultaba difícil que el dolor que experimentaría ante la muerte fuera mayor que el sufrido al dejar la casa paterna, “porque me parece que cada hueso se me apartaba por sí”. Sólo una mujer fuerte como ella puede decir: “Señor, o morir o padecer”, sabiendo que lo que más despertare a amar, eso hay que hacer pues “no está la cosa en pensar mucho, sino en amar mucho”. 

Su inquietud fue “cantar eternamente las misericordias del Señor”. La contemplación de la humanidad de Cristo fue una línea maestra de su vida de oración: “Muy muchas veces lo he visto por experiencia, hámelo dicho el Señor. He visto claro que por esta puerta hemos de entrar, si queremos nos muestre la soberana majestad  grandes secretos. Así que no queramos otro camino, aunque estemos en la cumbre de contemplación”. 

La figura de esta mística de humanidad exuberante nos habla de la dedicación radical a Dios: “Quien a Dios tiene, nada le falta, sólo Dios basta”. Cuando el hombre se aleja de Dios, descubre su propia miseria. Así la distracción hace al hombre perderse en balde; las riquezas y las honras y el placer hacen de los hombres esclavos. El hombre se encuentra perdido y necesita buscarse. Alejado de Dios se aleja de su propia realidad. El clima cultural, las presiones sociales, los prejuicios teóricos, de tal forma dominan las conciencias que aunque la conciencia de alienación, de pérdida de sentido, de hastío o de nostalgia sea evidente, falta con frecuencia la luz indispensable para que esas situaciones se conviertan en llamada para la búsqueda, sabiendo que “todo es una noche en una mala posada”. No vamos a apagar las quinientas velas. Queremos que sigan iluminando a través de sus hijos e hijas del Carmelo. No le decimos a santa Teresa de Jesús: ¡muchas felicidades!, ella ya goza de Dios y por tanto de la felicidad plena. A sus Hijas del Carmelo sí les decimos: ¡muchas felicidades! Que el Señor nos conceda como a ella poder decir al final de nuestros días: “Hora es ya, Esposo mío, que nos veamos”, “Te doy gracias, Señor, porque muero hija de la Iglesia”. Aventuremos nuestra vida, “pues no hay quien mejor la guarde que el que la tiene perdida”. Amén.
+ Julián Barrio Barrio
Arzobispo de Santiago de Compostela


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