Augustin-Louis Cauchy
ha sido uno de los grandes matemáticos de la Historia, cuyas
aportaciones más sencillas se estudian en la enseñanza secundaria porque
son la base del cálculo diferencial e integral. No solamente fue
un católico convencido, devoto y activo, sino que estuvo dispuesto al
exilio por su amor a la monarquía francesa odiada precisamente por su fe
en tiempos revolucionarios.
Anthony Esolen, escritor y profesor de Humanidades, traductor al inglés de Dante, Lucrecio y Torcuato Tasso, ha consagrado a Cauchy un artículo en el portal del Catholic Education Research Center:
Medida, peso y número
Cuando le digo a la gente que mi primer amor no fue la poesía sino
las matemáticas, suelen fruncir el ceño y preguntarse qué dio lugar a
ese salto sobre el abismo.



















