Es la primera vez que voy a una JMJ pero la experiencia en otras cosas me ha enseñado que es mejor no esperar nada, estar abierto a todo y dar gracias a Dios por cualquier cosa que te ocurra, sea buena o mala.Supongo que aún me queda hacer balance de muchísimas cosas que me guardaré para mí, pero he vivido tanto estos días que no sé si una vida será suficiente para agradecerlo. No puedo quejarme de nada, he visto a Dios por todas partes, en tantas personas, en tantas situaciones…


















