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"La gente necesita aprender a discutir mejor por Internet, especialmente sobre religión", afirma monseñor Barron

“Facebook tiene un extraordinario poder espiritual para conectar a la gente”, dijo el obispo auxiliar de Los Ángeles, Robert Barron, ante los empleados de la compañía en su sede central de Menlo Park, California, en una intervención que pudieron seguir por streaming 2.500 personas y que ya han reproducido 125.000 en la red social.
Conocí a Joaquín Navarro-Valls siendo yo estudiante de Periodismo en la Universidad de Navarra. Él, que era ya todo un doctor y psiquiatra, venía de Barcelona solo para examinarse de las asignaturas de Periodismo. Le veía nervioso y me hice el encontradizo. Comprendí que los nervios en los exámenes no distinguen ni personas, ni cargos.
¿Quieres “soltarte” cuando hablas en publico, y que tu mensaje llegue de verdad a los demás? Pues necesitas trabajar estos principios desde ya mismo:

1. Naturalidad 

Quién es natural, auténtico, tal como es siempre a la hora de hablar en público, tendrá una gran soltura y desenvolvimiento como si se tratara de su grupo más íntimo, aunque hable a miles de personas. No hay que ser quién no se es, ni imitar a nadie. Hay que ser uno mismo, y eso tan simple, es lo más difícil de lograr frente a los demás por los obstáculos ya mencionados. Ser uno mismo sin ocultar los propios defectos, incluso aprender a reírse de sí mismo, da mucha confianza al público.
Cuando una persona, sea un desconocido o una autoridad mundial reconocida la que me habla, si es natural, si no finge nada, si no hay nada forzado, nos generará simpatía naturalmente. Nunca cae bien un pedante o alguien que habla artificialmente, sea quien sea.
Erik Gandini, director ítalo-sueco, parte de Suecia en un viaje cinematográfico que lo lleva a Etiopía. Su película (La teoría del amor de Suecia) nació a partir de una reflexión sobre el manifiesto propuesto por el Parlamento sueco en 1972, “La familia del futuro”.

El concepto básico es que toda auténtica relación humana debe basarse en la independencia: la independencia de la mujer respecto a su marido, de los adolescentes con respecto a sus padres, de los ancianos con respecto sus hijos. Pero la independencia, sin embargo, limita el contacto y la interacción personal: por ello hoy, después de 50 años, la mitad de la población vive sola, y cada vez más mujeres se convierten en madres solteras a través de la inseminación artificial
Después del iCongreso y la iParty, iMisión convoca de nuevo este año a sus iMisioneros para participar en la iJornada, una actividad que tendrá lugar el 9 de abril, en la universidad CEU San Pablo de Madrid. Una oportunidad para recibir formación de calidad en el área de la Evangelización en Internet y para que quienes evangelizan en las redes puedan conocerse: “Queremos también que los agentes de la Evangelización en Internet en España nos conozcamos y facilitar la creación de sinergias entre proyectos. Si te interesa la pastoral digital, la evangelización en Internet, no puedes faltar”, animan desde iMisión.
Esta mañana del miércoles 30 de septiembre, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, ha tenido lugar la presentación del Proyecto Baragli, titulado ”On line todo el Magistero Pontificio sobre la comunicación. De Baragli a nuestros días”. Han intervenido el arzobispo Claudio Maria Celli, Presidente del Pontificio Consiglio de las Comunicaciones Sociales, el reverendo Franco Lever, docente emérito de la Facultad de Ciencias de la Comunicación Social de la Pontificia Universidad Salesiana y consultor de ese Pontificio Consejo y Paolo Sparaci, docente de la misma universidad.
”Comunicación y Misericordia: un encuentro fecundo” es el tema elegido por el Santo Padre Francisco para la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2016. La elección del tema de este año- informa el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales- ha estado determinada, claramente, por la celebración del Jubileo Extraordinario de la Misericordia y, sin duda, el Santo Padre ha querido que la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales ofreciese una ocasión propicia para reflexionar sobre la sinergia profunda entre comunicación y misericordia.

“A alegría de anunciar o Evanxeo”

"Estamos nun tempo de indubidable aceleración histórica. O novo hoxe faise anticuado pola novidade de mañá. Pero as necesidades básicas, vitais, existenciais, de todo home e muller permanecen inalterables. “Non basta”, indica o Papa, “pasar polas “rúas” dixitais, é dicir, simplemente estar conectado: é necesario que a conexión vaia acompañada dun verdadeiro encontro. Non podemos vivir sós, encerrados en nós mesmos. Necesitamos amar e ser amados. Necesitamos tenrura". (D. Julian Barrio. na "Xornada Mundial das Comunicacións Sociais 2014)
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José Gabriel Vera Beorlegui es sacerdote y periodista. En la actualidad es el Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, en la Conferencia Episcopal Española. Y dirige la Agencia SIC.

-¿Qué retos tiene la Iglesia a la hora de comunicar en España?

-El reto de la Iglesia es, en general, el de todas las instituciones, pero quizá para nosotros es acuciante: es parecer lo que es en verdad, que la gente diga de nosotros lo que somos de verdad: “¡Ah, la Iglesia!, esos son los se dedican a el anuncio del evangelio, a la celebración de la eucaristía, a la vida de caridad, al amor del prójimo”. Cuando hay mucha distancia entre lo que somos y lo que parecemos, la gente cree de nosotros lo que no somos, pero el problema es nuestro, no de la gente. Somos nosotros los que tenemos que hacer el esfuerzo de ser más coherentes, más auténticos y comunicar mejor.

-¿A quién le corresponde comunicar en la Iglesia?

-En principio, en cualquier institución a quien le toca comunicar es al que hace de cabeza en la institución, digamos que a nivel diocesano corresponde en primera persona al obispo y a las personas que él tiene cerca, pero en la Iglesia Católica la comunicación tiene una dimensión particular, que es que todos comunicamos y todo lo que hacemos comunica, de forma que todos somos responsables. En la forma en que nosotros entramos en la Iglesia y estamos en la misa, comunicamos la fe que tenemos; en la forma en que tratamos a las personas, comunicamos aquello en lo que creemos: todo lo que hacemos comunica.

-¿Comunicamos bien?

-Comunicamos bastante bien, contra lo que puede parecer. Si hiciéramos una encuesta sobre qué piensa la Iglesia sobre el tema del aborto, la gente sabría decir inmediatamente qué piensa la Iglesia, y si preguntáramos cuál es la acción de la Iglesia con los pobres y los necesitados, la gente sabría decir lo que hacemos. Comunicamos muy bien lo que creemos, pero comunicamos peor lo que somos: La Iglesia es una institución que se dedica al anuncio y celebración de la salvación de las personas; al amor y servir a Dios y al prójimo, y esto es lo que nosotros somos, pero es verdad que no es esa la imagen que existe de nosotros.

-¿Cómo tiene que comunicar un catequista o un miembro del equipo de Cáritas, por ejemplo?

-La clave es la credibilidad y esto se consigue cuando hay coherencia entre lo que uno es, lo que uno hace, y lo que uno dice. El Papa Francisco es muy creíble, porque hay coherencia entre todo lo que ves y hace. Un catequista tiene que comunicar igual que el Papa, o sea, tiene que ser coherente entre lo que es, lo que hace, lo que dice. Una madre de familia cristiana, un sacerdote, un responsable de Cáritas… igual, de forma que yo diga la verdad, sea de verdad y construya la verdad: la edifique en la sociedad. Si no lo hago así, estoy haciendo que el mundo se estanque, o incluso que retroceda.

-¿Podemos hacer algo para mejorar la comunicación?

-Sí, yo creo que lo primero es sentarnos y hacer silencio, en el sentido de que para comunicar bien el primer paso es tener bien interiorizado lo que voy a comunicar. El silencio nos permite mirar nuestra vida y decir: yo soy esto, yo tengo que decir esto, yo tengo que hacer esto.

La Iglesia que no comunica no es Iglesia. La necesaria presencia en Internet.

Asegura José Gabriel Vera que la Iglesia que no comunica no es Iglesia, y también hemos de tener una presencia en Internet y las redes sociales (Facebook, twuenti…), que favorezca el conocimiento de la verdad de Dios, del evangelio y el acercamiento a la Iglesia, sencillamente por el mero cálculo de la cantidad de gente que hay en esos entornos de comunicación.

Y además, tenemos el reto importantísimo de transferir a las personas desde la realidad virtual a la comunidad real: “En Internet se puede hacer un anuncio del evangelio pero no se puede celebrar la salvación, porque al final  lo que necesitamos las personas en la vida cristiana es el encuentro personal con Cristo, visible en una comunidad que celebra”, nos dice José Gabriel Vera, al tiempo que afirma que “para conseguir esa presencia eficaz, los jóvenes tienen que hacer el esfuerzo de ponerse al servicio de la Iglesia, lo que, por otra parte, es obligación de todos los cristianos”.
Este domingo 21 de julio, en La 2 de TVE, el programa religioso Últimas Preguntas (10:00 horas) ofrece “¿De qué va la vida?”. Este es el título para un documental en el que personas anónimas, científicos, profesionales de distintos ámbitos ofrecen sus respuestas a esta cuestión que todas las personas se plantean.

A las 10:30 horas, el espacio El día del Señor retransmite la Santa Misa desde Astorga, en concreto desde la parroquia de Santa Marina del Rey. El Obispo de Astorga, monseñor Camilo Lorenzo preside la Eucaristía. El día del Señor emite también un breve reportaje sobre la pastoral de la carretera, “Astorga, cruce de caminos”.  No en vano, el pasado 7 de julio, la Iglesia celebraba la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico 2013, relacionada con la festividad de San Cristóbal.

“La vida sale al encuentro”. Con este título se presenta el reportaje que ofrece este domingo 21 de julio el programa Pueblo de Dios, a partir de las 11:30 horas. El espacio traslada al espectador hasta Liberia. Retrata a Paynesvile, una pequeña localidad a 25 kilómetros de Monrovia. Allí, las Hermanas Hospitalarias llevan a cabo una importante obra social entre sus 7.500 habitantes. La misión se compone de capilla, centro de salud con maternidad y una escuela de primaria donde estudian 300 niños.

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