• «La misión brota espontánea del encuentro con Cristo». (Trujillo, Perú. Papa Francisco a los sacerdotes)

  • «La fe en Jesús se contagia, no puede confinarse ni encerrarse». (Trujillo, Perú. Papa Francisco a los sacerdotes)

  • «Somos desafiados a ser artífices y profetas de comunidad». (Trujillo, Perú. Papa Francisco a los sacerdotes)

«Padre justo, el mundo no te ha conocido; pero yo sí te conozco y éstos han conocido que tú me enviaste. Yo les he dado a conocer tu nombre y se lo seguiré dando a conocer, para que el amor con que me amas esté en ellos y yo también en ellos».

¡Qué inmenso regalo! Se nos ha dado el gran gozo de conocer al Padre, al Hijo, al Espíritu Santo. Se nos ha dado el gozo de sabernos amados, inmensamente amados. Se nos da el regalo de que el mismo Amor que hay entre el Padre y el Hijo esté en nosotros. ¿Y Quién es ese Amor? El Espíritu Santo… ¡Ven, Espíritu Santo, inúndanos de Ti, llénanos de amor, inmenso amor, por la Trinidad y por todos los hombres! Que ese amor nos queme de tal forma que no podamos más que llevarlo a todos con los que nos encontremos.

Hijas del FiatRuah  https://youtu.be/EaMBHDG1Aow

Hoy nos fijamos en el don de consejo, que viene a potenciar la virtud de la prudencia. Forman pareja: consejo y prudencia. De una manera natural, ante una decisión que debemos tomar, calculamos las variables y hacemos opciones según aquello que vemos más conveniente. Nuestro Padre ya sabe de qué tenemos necesidad; por eso ha puesto a nuestro alcance los siete dones del Espíritu Santo, para que nos ayuden, nos iluminen y nos guíen conforme a Su voluntad.

El don de consejo nos lleva a escoger bien frente a las diversas alternativas que la vida nos propone. Nos ayuda a discernir y a no actuar por impulsos y con precipitación. Lo primero que hace el Señor es ayudarnos a distinguir entre lo esencial y lo accesorio. Y tenemos un Dios que nos habla, que se comunica con nosotros de muchas maneras, inspirándonos el bien. Hay veces que lo hace de una forma tremendamente providente… «Bendeciré al Señor que me aconseja, hasta de noche me instruye interiormente» (Salmo 15). Otras veces -la mayoría-, lo hace a través de las personas que nos quieren y con las que compartimos la vida: el esposo/a, la madre, el amigo, el hermano… En ocasiones excepcionales, debemos también buscar consejo en la dirección espiritual, en una persona con dones de prudencia y discernimiento.

Este don actúa en nosotros cuando nuestro corazón no está lleno de autosuficiencia y orgullo. Hace falta humildad para aceptar ser aconsejados, para reconocer que alguien puede tener algo de Dios para nosotros. En lo profundo de nuestro corazón, en nuestras incertidumbres, miedos, fracasos, tinieblas… Él quiere visitarnos con este don de consejo. ¡Ven, Espíritu Santo! ¡Ven a nuestra vida cotidiana, llena de elecciones! ¡Ven, Luz que penetra las almas! ¡Acompáñanos, Madre del Buen Consejo!
pastoralsantiago.es
El evangelio nada dice, pero las referencias bíblicas que aluden a la elegancia de María son numerosas.

Bastaría con recordar el texto del Cantar de los Cantares en el que ve la liturgia, como en una filigrana, la figura de la Virgen que lucha a nuestro favor contra las fuerzas del mal: «¿Quién es ésta que avanza cual la aurora, bella como la luna, distinguida como el sol, imponente como ejército formado?».
El texto latino dice: «Electa ut sol».

«Electa» quiere decir elegante. Tiene la misma raíz verbal.

¡Elegante como el sol! No hay nadie que no vea cómo, ante ella, los modelos diseñados por Valentino parecen andrajos y las creaciones de Giorgio Armani retales de tenderos.

Pero también el Apocalipsis se hace eco de los elementos cósmicos del sol, de la luna y de las estrellas, con los que el arte de todos los siglos ha hilvanado las cosas más graciosas sobre la elegancia de María: «Una gran señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en la cabeza».

Y un poco después hay otro paso célebre, que se refiere, esa es la verdad, a la nueva Jerusalén, pero en el que la tradición, a través de ese juego de las disoluciones teológicas, con las que a menudo realidades y signos intercambian su función, ha visto la presencia de María: «Han llegado las bodas del cordero, su esposa está ya preparada, y a él le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y brillante. El lino fino son las obras de justicia de los santos».

La Virgen, anticipación maravillosa de la Iglesia, baja del cielo adornada con gargantillas y velos, preparada como una esposa engalanada para su esposo.

Es todo un himno a la elegancia de María.

Una elegancia que, claramente, hay que leer en términos de finura interior, nunca de una presencia suya en la «boutique» de Nazaret o en los «ateliers» de la alta moda de Jerusalén.

Aunque, si nos fijamos atentamente en el evangelio, no parecen totalmente descaminadas las alusiones a la elegancia física de María.

Yo no sé si en la intimidad de la casa, donde florecen los gestos cariñosos de la ternura, se divertiría Jesús llamando a su madre con los nombres de las plantas más perfumadas, como la Iglesia haría un día: rosa de Jericó, lirio del valle, cedro del Líbano, palma de Cades…

Cabe suponer, de todos modos, que pensaría justamente en ella, flor de hermosura, cuando un día dijo al gentío: «Mirad cómo crecen los lirios del campo…, pero yo os digo que ni Salomón en todo su esplendor se vistió como uno de ellos».
Como también cabe suponer que pensaría en ella cuando dijo: «La lámpara de tu cuerpo son los ojos. Si tus ojos están sanos, todo tu cuerpo estará iluminado».

En aquel momento debió recordar el relampagueo de los ojos de su madre. Aquellos ojos que dejaban traslucir la transparencia del alma y daban densidad de santidad a la elegancia de su cuerpo.

Santa María, mujer elegante, pues que vestías tan bien, te pedimos que nos regales algo de tus vestidos. Ábrenos el armario. Acostúmbranos a tus gustos. Sabes bien que nos referimos a los modelos de vestido que adornaron tu existencia terrena: la gratitud, la sencillez, la discreción de palabra, la transparencia, la ternura, el estupor. Tú sabes que no son vestidos pasados de moda. Aunque sean muy grandes para nuestras medidas, haremos todo lo posible para adaptarlos a nuestra talla. Te rogamos nos reveles el secreto de tu línea.
  Enamóranos de tu «esprit de finesse».
  Líbranos de las caídas de estilo que dejan al desnudo nuestras vulgaridades. Danos un trocito de tu velo de esposa. Y ayúdanos a descubrir, en el esplendor de la naturaleza y del arte, los signos de la elegancia de Dios.

Santa María, mujer elegante, líbranos del espíritu tosco que llevamos dentro, a pesar de los vestidos elegantes que nos ponemos por fuera y que muchas veces se manifiestan en términos de violencia verbal con el prójimo.
  ¡Qué lejos estamos de tu elegancia espiritual! Nos ponemos prendas de los mejores modistas, pero los gestos de nuestra relación humana carecen de encanto. Nos perfumamos con productos Versace, pero nuestro rostro resulta ambiguo. Nos lavamos los dientes con los dentífricos más caros, pero el lenguaje que sale de nuestra boca es trivial. ¡Cuánto vocabulario soez!
  El insulto se ha convertido en costumbre. Las buenas maneras están en desuso. Más aún, si en ciertos espectáculos televisivos faltan los ingredientes malsonantes, desciende incluso el índice de telespectadores.
  Concédenos, pues, una medida de gracia que compense nuestras intemperancias. Y haznos entender que, mientras no veamos en quien está a nuestro lado, un rostro que descubrir, contemplar y acariciar, los refinamientos más sofisticados serán siempre formales y los trajes más costosos no conseguirán enmascarar nuestra alma de andrajosos.

28Santa María, mujer elegante, tú que supiste ver con tanta atención el paso de Dios en tu vida, haz que nosotros sepamos captar su brisa. También él es muy elegante y difícilmente irrumpe en nuestra historia con la fuerza del fuego, del huracán o del terremoto; lo hace como en el monte Horeb, se hace oír en el susurrar ligero de la fronda. Se necesitan antenas delicadas para percibir su presencia. Es preciso un oído sensible para oír el rumor de sus pasos, cuando a la brisa de la tarde, como hacía con Adán, baja a nuestro jardín.
  Ayúdanos a intuir toda la delicadeza de Dios en aquella expresión bíblica con la que él, el Señor, parece expresar el pudor de molestarnos (puede que fueras tú quien inspirara a Juan esas palabras mientras escribía el Apocalipsis): «Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa, cenaré con él y él conmigo».
  Haz que estemos dispuestos a responder, con la misma finura de tu estilo, a su llamada discreta, de tal modo que podamos abrirle en seguida la puerta, festejarle y llevarle a la mesa con nosotros. Y ya que él se detiene, ¿por qué no te quedas tú también a cenar?
mons. Tonino Bello, obispo de Molfetta
pastoralsantiago.es
Foto: Miguel Castaño
A poco de abandonar la isla de Creta, se desencadenó un fuerte temporal, de modo que la nave no podía hacer frente al viento, e iba a la deriva. Intentaron protegerse, merced a un islote llamado Clauda, y al fin pudieron adueñarse de la embarcación, aunque, por miedo a ir contra la Sirte, prefirieron arrear cuerda y dejarse ir a la deriva. No les quedó otro remedio que soltar lastre. Así estuvieron varios días, tiempo en que ni el sol ni las estrellas se dejaban ver.

Por supuesto, todos los que se encontraban a bordo llevaban varios días sin probar bocado, y su esperanza de salvación era mínima. Pablo les recordó la sugerencia que les hizo, cuando les recomendaba no salir de Creta, para ahorrarse situaciones límites como aquella en la que se encontraban. De todos modos, se atrevió a pronosticar que, aunque hubiera pérdidas en el material de la nave, no iba a haber muertes entre los que allí se hallaban. Se basaba Pablo en una revelación de un ángel de Dios, que le había dicho que Dios le había concedido la gracia de preservar a cuantos navegaban con él. Por ello animaba a todos a tener buen ánimo, apoyado en la fe que Pablo tenía en Dios. Y añadía: iremos a dar a una isla.

Después de catorce noches navegando sin rumbo por el Adriático, después de hacer algunos sondeos y vieron que cada vez había menos profundidad. Se alegraron, aunque al mismo tiempo tenían miedo de ir contra algún escollo. Pablo le aconsejó a la tripulación que bajaran en los salvavidas, mientras ellos quedaban en la nave. Pablo exhortó a todos a tomar alimento, pues llevaban catorce días sin comer.
José Fernández Lago
pastoralsantiago.es
Foto: Miguel Castaño
  • En directo en conexión con el mundo entero, el sábado 30 de mayo a las 17.30 horas, desde la Gruta de Lourdes en los Jardines del Vaticano, se elevará a una sola voz con el Papa la oración a la Virgen María para pedir ayuda y socorro en la pandemia. Todos los Santuarios del mundo están invitados a participar.
Ciudad del Vaticano/Vatican News
«Unidos en la oración para invocar la ayuda y el socorro de la Virgen María en la pandemia y para confiar al Señor a la entera humanidad «. El sábado 30 de mayo, a las 17:30, el Papa Francisco presidirá el rezo del Santo Rosario desde la Gruta de Lourdes en los Jardines del Vaticano. La celebración mariana, transmitida en directo en Mundovisión, es promovida por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, bajo el lema «Asiduos y concordes en la oración, junto con María (Hechos 1,14)». Los santuarios del mundo se unirán en la oración, con una especial participación de las familias, recuerda un comunicado del mismo Consejo Pontificio. «Un momento de oración mundial para aquellos que deseen unirse al Papa Francisco en la víspera del Domingo de Pentecostés».

Representantes de los afectados por el coronavirus
Los misterios serán recitados por algunas mujeres y hombres que representan diversas categorías de personas particularmente afectadas por el virus, informa el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización precisando que estarán presentes un médico y una enfermera, en representación de todo el personal sanitario empeñado en primera línea en los hospitales; una persona curada y una que ha perdido un familiar, por todos aquellos que hayan sido tocados personalmente por el coronavirus; un sacerdote, un capellán hospitalario y una religiosa enfermera, por todos los sacerdotes y personas consagradas cercanas a los que padecen la enfermedad; un farmacéutico y un periodista, en representación de todos aquellos que, incluso durante el período de la pandemia, siguieron prestando su servicio en nombre de los demás; un voluntario de la Protección Civil con su familia, por quienes trabajaron para hacer frente a esta emergencia y por todo el vasto mundo del voluntariado; y una familia joven, a la que nació un niño precisamente este periodo, signo de esperanza y de la victoria de la vida sobre la muerte.

«A los pies de María el Santo Padre pondrá las muchas angustias y dolores de la humanidad, agravados ulteriormente por la propagación del Covid-19», se lee en la nota. «La cita para el final del mes mariano es un signo más de cercanía y consuelo para quienes, de diversas maneras, han sido afectados por el coronavirus, en la certeza de que la Madre Celestial no desatiende las peticiones de protección».

Santuarios del mundo unidos en oración con Francisco
Para el momento de oración junto al Santo Padre, se conectarán los mayores santuarios de los cinco continentes: de Europa, Lourdes, Fátima, San Giovanni Rotondo, Pompeya, Czestochowa; de los Estados Unidos de América, el santuario de la Inmaculada Concepción (Washington D.C.); de África, el santuario de Elele (Nigeria) y de Notre-Dame de la Paix (Costa de Marfil); de Hispanoamérica, el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe (México), Chiquinquirá (Colombia) y de Luján y Milagro (Argentina).
pastoralsantiago.es
  • El arzobispo pide en su Carta Pastoral en el Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar dar “testimonio de que el cristianismo es un modo fascinante de dar sentido a la existencia”
En una Carta Pastoral en el Día de la Acción Católica y Apostolado Seglar, el arzobispo compostelano invita a todos los laicos a “edificar la ciudad de Dios en medio de la ciudad de los hombres, siendo humildes, amables y comprensivos, entregando la vida por los demás como hemos comprobado en estos meses de la pandemia que padecemos”. Monseñor Julián Barrio asegura, además, que hay que dar “testimonio de que el cristianismo es un modo fascinante de dar sentido a la existencia”. Esta jornada se celebra el próximo domingo, solemnidad de Pentecostés. La Iglesia que vive del Espíritu Santo se expresa, como en tiempos de los Apóstoles, “en un mismo ánimo, en compartir los bienes y en la oración ya sea comunitaria o privada”.

La carta a los laicos del arzobispo compostelano recuerda “los ecos de nuestro Sínodo diocesano y los más recientes del Congreso Nacional de Laicos celebrado en el mes de febrero pasado”. Monseñor Barrio explica que ya “entonces se percibió que se abrían las puertas y las ventanas de los cenáculos en que a veces se encontraba el apostolado laical, sintiéndose la necesidad de salir a las plazas y a las calles con un nuevo vigor y entusiasmo para cumplir el mandato de Jesús” de proclamar el Evangelio por el mundo entero.

“En el día del Apostolado seglar y de la Acción católica”, asegura el arzobispo, “se nos pide valorar la vocación laical y lo que ésta aporta a la Iglesia, redescubriendo la condición de bautizados”. Monseñor Barrio señala que “en mí carta sobre “la pastoral del día después”, os decía que en estos momentos está condicionando el futuro la idea de suspender y trasladar: muchos acontecimientos de carácter pastoral, cultural, social, y deportivo, algunos se suspenden y otros se trasladan a nuevas fechas. Nuestra preocupación pastoral debe ser transformar con creatividad la nueva realidad que va a tocar vivir”. Además, comenta el arzobispo, “la Iglesia sigue dejándonos el mensaje de que el contenido de vida cristiana se fundamenta en conocer a Cristo, en vivir la eucaristía, en compartir la propia existencia con los demás y en asumir la acción misionera (cf. Hech 2,42-47). Es la Iglesia humilde y cercana a la condición humana y espiritual del hombre, y portadora de salvación y de esperanza”.
¡Ven, Espíritu Santo!
    Lo que está sucediendo es inaudito; completamente nuevo, distinto a todo lo vivido hasta ahora. En este tiempo tan especial que Dios nos ha preparado, esperamos el cumplimiento de la Promesa: la Vida en abundancia. La nueva normalidad que anhelamos los cristianos es Pentecostés: vivir en el Espíritu, en el Señorío de Cristo.
     Comunidade Caná nos acerca a siete familias de la Archidiócesis de Santiago de Compostela que nos comparten cómo vivir -en el día a día- cada uno de los DONES del ESPÍRITU.


FAMILIA Gómez Torres
Juan David nos presenta a sus padres, Claudia y Gilberto. 
Los tres nos hablan del DON de ENTENDIMIENTO: luz para conocer
lo que Dios quiere decirnos, cuál es Su voluntad para nuestras vidas.
 Nos cuentan cómo este DON del Espíritu Santo se ha manifestado
en su FAMILIA en este tiempo de confinamiento…
ESpíriTu en Casa
«La vida eterna consiste en que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado».

Qué gran responsabilidad tenemos los que conocemos al único Dios verdadero. Jesús nos dice en el evangelio que la vida eterna consiste en conocerle. En el lenguaje bíblico el verbo “conocer” está relacionado con el verbo “amar”. Es decir, nuestra vida eterna consiste en amar a Dios… ya aquí y por toda la eternidad. ¿Qué estamos haciendo tú y yo para que otros que no le conocen le conozcan y le amen? Ven, Espíritu Santo, y danos el don de salir a evangelizar sin miedos y con tu poderosa unción.

Jon CarloTócame  https://youtu.be/5Ch9SR0nKxo

Hoy nos paramos en el don de entendimiento. Su cometido es iluminar y potenciar la vida de fe que recibimos en el Bautismo. Como dijimos ayer, los dones van en pareja. El don de entendimiento forma pareja con la fe: ayuda a nuestra falta de fe. La persona humana tiene una capacidad racional y teológica, pero necesita que su inteligencia sea tocada por el Espíritu Santo para comprender. Es lo que vivieron los discípulos de Emaús: ¡Qué necios y torpes sois para comprender! Así, la Magdalena nunca hubiera distinguido al Resucitado del hortelano y tampoco Tomás hubiera imaginado caer de rodillas ante Jesús y proclamar: «¡Señor mío y Dios mío!«. Esta oración, la más bella, muestra claramente el efecto del don de entendimiento: nos hace pasar de la luz natural a una luz sobrenatural.

Este don nos ayuda a penetrar en lo íntimo del misterio de Dios, a captar la raíz de la que brotan la Creación y la Redención, la alianza, la predicación del Reino, las Escrituras… Este don da una mirada profunda y acerca la Palabra de Dios a la vida. Nos hace sencillos para volver la mirada a Dios en medio de las pruebas de la vida. Ante la muerte: «Yo soy la Resurrección y la Vida» (Jn 11, 25). Ante los padres que se sienten fracasados porque no han sido capaces de transmitir la fe a sus hijos: «Cuando yo sea levantado, atraeré a todos hacía Mí» (Jn 12, 32).

El don de entendimiento nos invita a buscar las respuestas de la Fe, a abrir nuestro corazón al Dios que se muestra. Buscamos razonamientos, lógicas, explicaciones, estadísticas… y Jesús nos invita a ir al Evangelio y leerlo cada día, para que crezca la fe en nuestra familia y nos oriente en nuestras decisiones cotidianas. ¡Ven Espíritu Santo! ¡Danos fe, entendimiento, conocimiento de Ti!
pastoralsantiago.es
Estamos estrenando la segunda fase de la desescalada. Por fin los núcleos familiares pueden salir unidos, ambos padres con sus hijos, y disfrutar juntos del aire y el sol. Con la distancia de seguridad y sin muestras físicas de afecto, siempre que estén en la misma provincia, se puede visitar también a los abuelos.

Para los que ya no estén y tal vez no hayamos podido despedirnos de ellos, dediquemos algún recuerdo agradecido por el mucho bien que nos han hecho, por la herencia espiritual que nos han dejado, por todo el amor que nos han dado. Sigamos su modelo en aquello que nos ha ayudado.

Es también el momento de agradecer y disfrutar de los que están aquí. Y de perdonar y disculpar los momentos de tensión o los deterioros que el largo confinamiento haya podido causar. Muchos de ellos remitirán con la vuelta paulatina a la normalidad. Seamos pacientes. Respetemos los tiempos de cada uno.

Sigamos convirtiendo esta situación en tiempo de esperanza hacia el cambio, conversión hacia una humanidad más plena, donde el otro nos importe sobre todo porque es una persona; donde la familia se convierta en el núcleo de nuestra vivencia como comunidad, y, sintiendo a toda la humanidad como el pueblo elegido y llamado a la Salvación, veamos al otro, cercano y no tan cercano, como un hermano en quien confiar y a quien amar.

Seguirá habiendo momentos de dificultad y de desencuentro: forma parte del proceso de convivencia.  No os desesperéis. Los recursos psicológicos de las personas son grandes. Pero cuando la situación os supere y necesitéis la ayuda de una tercera persona, podéis contactar con nosotros. A partir de la próxima semana comenzaremos a retomar las sesiones presenciales. Nuestro teléfono es: 620 880 184.
pastoralsantiago.es
Foto: Miguel Castaño
Icono. Con este término se señalan las imágenes sagradas pintadas en madera que los orientales veneran con devoción especial. Rodeadas de luz, concentran una centella del misterio divino, y por eso alguien las ha definido, acertadamente, como ventanas del tiempo abiertas a lo eterno.

Icono. Con este término, quizá por las líneas nítidas con que se bosquejan, suelen designarse hoy las escenas bíblicas, que encierran, con la fuerza rápida de medallones celebrativos, un mensaje importante de salvación.

Un icono como éstos, de esplendor extraordinario, lo tenemos en el primer capítulo de los Hechos de los Apóstoles, cuando dice que, después de la Ascensión, a la espera del Espíritu Santo, los apóstoles «subieron a la estancia de arriba, donde se alojaban habitualmente». Y con ellos estaba María, la madre de Jesús.
Agripa le cede la palabra a Pablo, que le agradece el hablar ante él, siendo Agripa conocedor de la religión judía y de sus tradiciones. Dice que era fariseo e hijo de fariseos, y que está siendo allí procesado por la esperanza de la promesa divina, que algunos judíos consideran increíble: el que Dios resucite a los muertos.

Por esa fe recibida de sus padres, consideró Pablo que debía oponerse a la causa de Jesús el Nazareno. Por ello encerró en la prisión a muchos de los cristianos, por mandato de los Sumos Sacerdotes; y así, en todas las sinagogas, se ensañaba y enfurecía más y más contra ellos, y los perseguía hasta en las ciudades extranjeras.

Con ese espíritu se dirigió a Damasco, para llevar ante el Sanedrín a algunos cristianos, para ser allí juzgados. Cuando iba de camino, una luz fulgurante del cielo, le deslumbró; y, mientras caía por tierra, oyó una voz, que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Era Jesús, que se sentía perseguido, y que deseaba hacer de él un testigo suyo ante los gentiles, para que reciban la luz y el perdón de sus pecados. A partir de entonces, anuncié a todos la llamada a la conversión, para que el Señor los perdone. Manifesté que el Mesías, anunciado por Moisés, había de sufrir, morir, y resucitar. Por decir todo eso los judíos trataban de matarme.

A Agripa, aquellas palabras le parecieron una locura. Pablo dijo que estaba en su sano juicio. Festo le dijo a Agripa que creería en los profetas; y Agripa le dijo a Pablo que casi le convencía de hacerse cristiano. Fallaron diciendo que no encontraban en él nada digno de muerte o de prisiones; y Agripa le dijo a Festo: Si no hubiera apelado al César, procedería ponerlo en libertad.
José Fernández Lago
pastoralsantiago.es
Foto: Miguel Castaño
Cáritas vuelve a convertirse en el colchón de los desfavorecidos a los que no llega, o no les basta, la ayuda de la administración. Y dos de sus delegaciones más potentes han vuelto a marcar diferencias: la de O Milladoiro, Teo e contorna, que ya contabiliza 1.100 personas atendidas durante la pandemia, y la de A Estrada, que acaba de terminar su campaña de recogida de alimentos con cinco toneladas de víveres y mil euros.

Comenzado por la sección del entorno de Santiago, sus responsables explican que han atendido “a 1.100 personas, y las 315 familias a las que pertenecen son núcleos en situación de vulnerabilidad y riesgo de pobreza extrema”, ya que han visto reducidos de “manera muy significativa” sus ingresos mensuales. En concreto, dan fe de que de ese total, más de la mitad declara no tener ingresos, y que la inmensa mayoría reside en la mayor de las urbes de Ames, O Milladoiro, ya que en Teo apenas suponen el 5 por ciento. Asimismo, el 61 % de las familias beneficiarias “tienen niños” a su cargo.

Ya en la comarca de Tabeirós-Terra de Montes, el pasado fin de semana daban por rematada su Operación recogida alimentos para Cáritas, organizada también por la firma Caetano Fórmula (Renault de A Estrada), el Concello y Acoe, con el mencionado resultado de cinco mil kilos de comida y unos mil euros en efectivo. En ese acto de cierre estuvieron presentes “los ediles Juan Constenla, Amalia Goldar, el gerente de Renault José Luis, Manolo, Pablo, Nacho, el director de Cáritas José Manuel Vázquez, Lourdes y Malena”, aportaban sus valedores.

Dicha operación, impulsada y llevada a cabo por el personal de Renault los días 18 y 23 de este mes, “fue totalmente un éxito, pues se cumplieron los objetivos marcados por los organizadores”, confirmaban a este diario. Además, durante el transcurso de esas dos jornadas, el trasiego de personas que traían alimentos y llevaban pantallas regaladas por Renault fue “continuo”, agradeciendo los presentes el alto grado de solidaridad que se logró alcanzar.

Desde la dirección de Caritas Parroquial en A Estrada, José Manuel Vázquez divulgaba su inicial “pesimismo” debido a la época en la que se lanzó este proyecto, “pero viendo el desarrollo de las dos primeras horas, mi pesimismo se transformó en optimismo, y aumentando por veces de tal forma que tenía que pellizcarme para creer lo que estaba viendo”, concluía.

Fuente: El Correo Gallego
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Compostela celebró ayer la festividad de Santa Rita, la santa patrona de los imposibles, si bien los festejos, como no podía ser de otra manera, estuvieron condicionados por la crisis del covid-19. Ya en los días previos desde el Arzobispado de Santiago indicaran que se suprimía la veneración grupal o masiva a Santa Rita. Y además, como medida excepcional, tampoco se pudo realizar la tradicional bendición de rosas, ni flores, ni ningún otro objeto. Y en cuanto al aforo, las misas que se celebraron en la iglesia de San Agustín, a las 12.00 y a las 19.00 horas, estuvieron limitadas a 90 personas, y los fieles que acudieron tuvieron que llevar mascarilla, cuyo uso ya es obligatorio, así como mantener la distancia de seguridad y lavarse las manos al entrar.

Asimismo, la afluencia, aunque fue notable, distó mucho de lo que es habitual en esta celebración, cuando se llena la iglesia de San Agustín y todo el entorno.

Es tradición, además, comprar rosquillas y rosas en los puestos que se instalan con motivo de esta celebración y honrar a Santa Rita. Durante esta celebración, con fuerte arraigo en la ciudad, son muchos los que se acercan a los diferentes puestos de dulces y flores situados entre la Plaza de Abastos y en el entorno del templo religioso situado en el casco histórico de Santiago, y que, por tanto, también se notó ayer por el parón en la actividad turística, así como en la Ruta Xacobea, ya que muchos peregrinos suelen participar en los actos que se realizan durante el día.

La tradición de las rosas, blancas y rojas, procede de que cuando Santa Rita se encontraba enferma y próxima ya a la muerte. A petición suya le presentaron algunas rosas que habían brotado de manera prodigiosa durante el frío invierno en el huerto familiar de su localidad natal, Rocaporena, en la región italiana de Umbría.

Fuente: El Correo Gallego
pastoralsantiago.es
¡Ven, Espíritu Santo!
     Lo que está sucediendo es inaudito; completamente nuevo, distinto a todo lo vivido hasta ahora. En este tiempo tan especial que Dios nos ha preparado, esperamos el cumplimiento de la Promesa: 
la Vida en abundancia. La nueva normalidad que anhelamos los cristianos es Pentecostés: vivir en el Espíritu, en el Señorío de Cristo.
     Comunidade Caná nos acerca a siete familias de la Archidiócesis de Santiago de Compostela que nos comparten cómo vivir -en el día a día- cada uno de los DONES del ESPÍRITU.





FAMILIA Tomé Pérez
Rocío y Javi, desde la Virgen del Camino, nos comparten sobre el DON de SABIDURÍA con una cinta adhesiva magenta
La Presencia del Espíritu, derramado en nuestros corazones, nos lleva a ver todo con los ojos de Dios, a cumplir Su voluntad y dar frutos de santidad.



ESpíriTu en Casa

«Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo».

Muchas veces dejamos solo al Señor, como le dejaron los apóstoles ante el miedo de la Pasión. Pero Jesús nunca está solo, está con Él siempre el Padre. Como nosotros nunca estamos solos: la Presencia Misericordiosa de Dios siempre nos acompaña. Y esto es un gran descanso para nuestro corazón, ¿verdad? Ocurra lo que ocurra en nuestra vida, tengamos valor: nunca estamos solos y Él ya ha vencido a la muerte. Su Amor y poder no tienen fin.

Kairy MárquezRey de poder  https://youtu.be/Qku7Ug47O4s

Durante esta semana nos detendremos cada día en un don. Seguimos así un itinerario, apoyándonos en el vídeo que se publica diariamente en esta web diocesana: «ESpíriTU en Casa«. Pedimos hoy el don de sabiduría. Cada uno de nosotros se une a Dios mediante la fe, la esperanza y la caridad, cuyas semillas recibimos en el Bautismo. Estas tres virtudes -llamadas teologales- necesitan ser fortalecidas por los dones. Por eso siempre andan en pareja… El don de sabiduría viene a potenciar la virtud del amor o caridad. ¡Esta es la pareja de hoy! Sin el Espíritu Santo que nos instruye personalmente con su sabiduría, no podemos entender el amor de Cristo.

La sabiduría es el don por el que cada cosa se mide en su verdad y consistencia, según el amor de quien nos ha amado hasta morir en la cruz. Nos muestra cómo el sentido último se revela al corazón que ama. Sabio es aquel que se deja amar por Dios y conoce que, en este regazo acogedor del amor eterno, se custodian las respuestas a las preguntas importantes de la vida. Gracias al don de sabiduría, el sabor de las cosas verdaderas, de las personas queridas, de los afectos más profundos, te visita como luz de la mañana; te revela el bien, el camino a recorrer y la fuente de la esperanza. La sabiduría nos enseña cómo amar en lo concreto de la vida; y nos susurra al corazón: ¿Pelear tanto por tan poco? ¿Luchar por cosas efímeras?

El don de sabiduría nos permite ponernos en el lugar del otro; nos ayuda en el camino del perdón. Sí, esta sabiduría que viene del Espíritu Santo nos renueva verdaderamente; no deja que se endurezca nuestro corazón, nos llena de alegría, nos dispone al encuentro, a la creatividad en el amor… Al final, la vida recobra su sabor en gestos de caridad. ¡Ven, Espíritu Creador, enséñanos a amar, enciéndenos en el fuego de tu amor! Espíritu Santo, ¡reparte tus siete dones!
pastoralsantiago.es
Este título no tiene nada que ver ya con las bodas de Cana.
Lo que aquí deseo presentaros es una definición singular que un escritor medieval, Ildefonso de Toledo, da de la Virgen María: «Totius Trinitatis nobile triclinium». Que quiere decir: noble triclinio de las tres personas divinas. [El triclinio era un lecho de mesa para tres personas en el que los antiguos romanos se reclinaban para comer].
Sucedió que Agripa II y su hermana Berenice fueron a Cesarea, a cumplimentar al procurador romano Porcio Festo. Agripa II era el rey de los territorios de Galilea, Iturea, Traconítide…, mientras que a Festo le correspondía guardar el orden en Judea y Samaria. Festo informó a Agripa sobre Pablo, a quien Félix había dejado preso. Le habló de las acusaciones de los Sumos Sacerdotes y de los ancianos de los judíos, que solicitaban una sentencia condenatoria para él. Festo le dijo a Agripa que no era costumbre de los romanos el condenar a nadie sin que el acusado tuviera frente a sí a los acusadores y pudiera defenderse de ellos con los argumentos que tuviera a su alcance. Por ello, sentado en el tribunal, pidió que se lo llevaran; y los acusadores esgrimieron ciertos problemas concernientes a su religión, y a un tal Jesús, muerto, pero que Pablo considera que está vivo. En ese estado de cosas, añadió Festo, le dije que, si quería, podía ir a Jerusalén, a ser juzgado allí. Sin embargo Pablo apeló al César, por lo cual deberá ser el Augusto quien lo juzgue. Agripa le dice a Festo que le gustaría oírle.

Al día siguiente, Festo acoge a Agripa II y Berenice, que llegan con toda elegancia a la sala de la audiencia, y pide entonces que comparezca Pablo. Indica Festo, dirigiéndose al rey y a los personajes relevantes de la ciudad, que la multitud de los judíos le pidió, tanto en Jerusalén como allí, que ese hombre no viviera más tiempo. Sin embargo él había considerado que no había hecho nada que mereciera la muerte. Por otra parte, habiendo apelado al Augusto, decidió enviarlo para ser juzgado por él. Así, con el informe que Agripa pueda dar, escribirá Festo el documento que proceda.
José Fernández Lago
pastoralsantiago.es
Foto: Miguel Castaño
Domingo día 24 de mayo, el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, presidió la Santa Misa del Domingo de la Ascensión del Señor que transmitió TVG a las 10:00 horas, desde la compostelana iglesia de San Fructuoso.

pastoralsantiago.es
José García Gondar, párroco de Carballo y consiliario de Cáritas Interparroquial de Bergantiños presentó este sábado la nueva página web de Cáritas.

Durante meses se ha trabajado en el diseño de esta web hasta elaborar, en palabras de García Gondar, “una herramienta ágil, atractiva y fácil de usar, consiguiendo una página de diseño atrayente, sin olvidar el claro objetivo que guía a nuestra institución, y que en este caso no es otro que el de promover la integración social y laboral de personas por medio de la formación y el empleo”.
¡Ven, Espíritu Santo!
Lo que está sucediendo es inaudito; completamente nuevo, distinto a todo lo vivido hasta ahora. En este tiempo tan especial que Dios nos ha preparado, esperamos el cumplimiento de la Promesa: la Vida en abundancia. La nueva normalidad que anhelamos los cristianos es Pentecostés: vivir en el Espíritu, en el Señorío de Cristo.
Comunidade Caná nos acerca a siete familias de la Archidiócesis de Santiago de Compostela que nos comparten cómo vivir -en el día a día- cada uno de los DONES del ESPÍRITU.
Familia Tomé Pérez · DON de SABIDURÍA
Familia Gómez Torres · DON de ENTENDIMIENTO
Familia Varela Escorihuela · DON de CIENCIA
Familia Delgado Llamas · DON de CONSEJO
Familia Wagener Galván · DON de PIEDAD
Familia García Miras · DON de FORTALEZA
Familia De León Valverde · DON de TEMOR de DIOS
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