...para no perderse las Jornadas de Poio
Este año se cumple la XXª edición de la Semana de Formación Permanente del Clero de Galicia. Tendrá lugar del 10 al 12 de Septiembre, siendo el tema a tratar: “La transmisión de la fe en el mundo de hoy”.  Los veinte años de existencia de estas Jornadas me sugieren veinte razones para no perdernos esta convocatoria. Este año no podemos faltar a la cita de Poio…
1. Porque es un encuentro único en toda España…
2. Porque participaremos más 150 sacerdotes de todas las Diócesis gallegas…
3. Porque es una ocasión privilegiada para cultivar la fraternidad sacerdotal…
4. Porque estará presente nuestro Arzobispo y todos los Obispos de Galicia…
5. Porque vienen tres ponentes de gran talla intelectual y pastoral…
6. Porque  uno   de   los   ponentes,  Mons. Carlos Escribano, es  natural de nuestra Diócesis…
7. Porque a todos nos preocupa cómo abordar el reto de la transmisión de la fe…
8. Porque varios sacerdotes de nuestro Presbiterio tendrán una presencia activa en el encuentro: P. Eugenio González, D. Elisardo Temperán, D. Tucho Sineiro…
9. Porque habrá talleres prácticos sobre temas pastorales que a todos nos  interesan: Catequesis, Liturgia,…
10. Porque  tendremos  también  talleres  sobre  cuestiones  en las que tenemos mucho que aprender: Nuevas Tecnologías, Técnicas de Comunicación,…
11. Porque disfrutaremos de momentos intensos de celebración y de oración.
12. Porque son días en los que se puede comer bien y descansar…
13. Porque también  habrá  tiempo  para  tomar un café,  jugar a las cartas, y hablar distendidamente sobre lo divino y lo humano.
14. Porque habrá una mesa redonda con testimonios impactantes e ilusionantes; entre ellos, el de nuestro compañero D. José Manuel Álvarez Pernas,…
15. Porque  es  un ámbito  único  para  favorecer  la convivencia entre sacerdotes de distintas generaciones, ámbitos pastorales y sensibilidades…
16. Porque el Monasterio de Poio es un lugar muy acogedor, situado en un enclave privilegiado de la Ría de Pontevedra…
17. Porque, como todos los años, no faltará la tradicional excursión marítima, que con tanto esmero nos prepara D. Lino Arcos…
18. Porque hay que cargar pilas para vivir el nuevo curso pastoral y el Año de la Fe…
19. Porque Jesucristo nos llama a ser la “luz del mundo” y la Iglesia nos convoca a una Nueva Evangelización…
20. Porque todos los sacerdotes  de  nuestro Presbiterio hemos de agradecer y de celebrar por todo lo alto estos 20 años de gracia.


Ricardo Vázquez Freire

Subdelegado para el Clero en la Vicaría de Santiago


Javier Porro después de 9 años cesa en su cargo
de delegado de Juventud y pasa el testigo a Javier García.





"A transmisión da fe no mundo de hoxe"
"Vós sodes a luz do mundo" Mt 5, 14

10, 11 y 12 se setembro
Monasterio de San Xoán de Poio
Organizan: Delegacións para o Clero de Galicia


Lunes, 10 de septiembre
"Transmitir la Fe hoy"
Mons. Carlos Escribano, Obispo de Teruel

Martes, 11 de septiembre
"A transmisión de la Fe y
el catecumenado de adultos"
D. Felipe Rodríguez, párroco de Masnou,
delegado del catecumenado de Barcelona
y responsable del catecumenado de catequesis de la CEE

Miércoles, 12 de septiembre
"San Juan de Ávila, maestro de la Fe"
D. Santiago Bohigues Fernández,
secretario de la Comisión episcopal del clero de la CEE



Palabras de D. Jaime en la celebración del viernes 17 de agosto

El pasado viernes 17 de agosto, durante la celebración de la Eucaristía en memoria por nuestros difuntos, acción de gracias por nuestros benefactores y en honor del Beato Daniel, nuestro párroco D. Jaime comunicó, después de haberlo hecho en el Consejo Parroquial pocos minutos antes, que le había presentado al Sr. Arzobispo la renuncia a la Parroquia.

 
Estas son las palabras con las que D. Jaime quiso despedirse de la parroquia:
 
En la celebración en memoria de los difuntos de la Parroquia y en gratitud a  los bienhechores, en la presencia de Dios, de Jesucristo Nuestro Señor, quiero celebrar con vosotros mi despedida.

Siento la obligación de daros gracias a todos vosotros. Doy gracias también a  los que de una manera u otra me habéis acogido y ayudado. Os agradezco y recibo con gusto vuestras muestras de afecto y agradecimiento y las ofrezco al Señor. El es el autor de todo lo bueno y verdadero que haya podido haber en mis palabras y en mis actuaciones. A El por siempre la gratitud, el amor y la alabanza. Al Señor le doy las gracias por haber llegado hasta este momento, por el don de la vida, la fe y la salud, la colaboración de tantas personas con disponibilidad y generosidad. Gracias a El y a vosotros, que me habéis ayudado a mantener viva la fe y la devoción a Nuestra Señora.
Y a la vez os pido perdón por no haberlo hecho mejor. Pido perdón al Señor y os lo pido también a todos vosotros, querida comunidad parroquial de Santa María la Mayor en la ciudad de Pontevedra. Muchos me habéis acompañado con vuestras oraciones, vuestro interés, vuestras visitas y mensajes de afecto. Quiero saldar esta deuda de gratitud. Con los deseos de corazón y con la oración ante Dios, con la colaboración tan generosa vuestra, he sentido a personas que rezan, que se sacrifican, que también aconsejan y que han sostenido la vida de la parroquia.

Como todas las noticias importantes personales, ésta la recibo con sentimientos distintos: un sentimiento de satisfacción, en una etapa que uno ha vivido y que he tratado de cumplirla con  la ilusión y toda la energía de mi vida. A la vez me da tristeza, dejar todas las relaciones, personas queridas,  grupos y equipos de la pastoral. Al fin y al cabo uno termina amando lo que le hace sufrir por la responsabilidad que le ha tocado. He vivido unos años muy intensos, fueron quince años que me llevarán ahora a residir con mi familia, por razones que ya conocéis y con la intención de seguir prestando algún servicio pastoral, donde el Sr. Arzobispo me envíe como requieren las circunstancias.

Mi consejo en esta despedida es que acojáis cordialmente al nuevo párroco. Estoy seguro que será nombrado el sacerdote diocesano que tenga la capacidad y las cualidades para entregar su persona al servicio de esta comunidad parroquial. Dispuestos por tanto, a colaborar y ayudarle.

La fe y el amor de Santa María, Madre de Jesús y Madre nuestra, que nos ha acompañado, siga protegiéndoos y que el Beato Daniel interceda por esta comunidad parroquial, que ha celebrado sus mil años de historia con el Jubileo y en este momento,  los cincuenta años del título de Basílica del templo parroquial.

No os desaniméis por nada. Seguiré recordando a esta querida parroquia. Os llevo en el corazón, no me podré olvidar… Las distancias materiales no nos alejan cuando la fe nos mantiene unidos. Hasta siempre.
Jaime Vaamonde Souto

CROSSROADS culmina su Camino en Santiago. Llegan el sábado 18 de agosto después de caminar 2.000 kilómetros, de los cuales, los últimos, están siendo en el Camino de Santiago desde O Cebreiro. Durante el recorrido han hablado con miles de personas en parroquias, ciudades y por el camino, dando un testimonio joven a favor de la Cultura de la Vida. 

Crossroads empezó tras la visita del beato Juan Pablo Magno a Estados Unidos con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud en Denver. Ahí habló por primera vez de la Cultura de la Vida y animó a los jóvenes siguiendo la cita evangélica a “salir por los caminos y los atajos” extender ese mensaje. Al oír esa exhortación un grupo de jóvenes de la universidad franciscana de Steubenville decidieron tomar al papa al pie de la letra y se pusieron a peregrinar de un lado a otro de los Estados Unidos.

Con el tiempo la iniciativa creció hasta incluir cuatro rutas en Estados Unidos (de costa a costa) una en Canadá, una en Irlanda y, ahora, una ruta española. Tomaron el impulso de la JMJ 2011 y con la ilusión de seguir con este cometido están caminando un grupo de 12 peregrinos, a ellos se han sumado jóvenes por trayectos más cortos a lo largo de la peregrinación.

2012 está siendo el primer proyecto de Crossroads en España, pretendiendo con esta iniciativa dar testimonio de la dignidad y valor de toda vida humana, particularmente la de los más desprotegidos: los no nacidos. Crossroads España está fundamentada en la convicción que un testimonio joven y vibrante a favor de la Cultura de la Vida unida con la oración y el sacrificio es capaz de mover montañas y generar una corriente a favor de la vida en España. 

Nos invitan a todos a participar en la:
Vigilia de oración por la Vida
sábado 18 a las 20:00h.
San Martín Pinario

Y a la:
Misa del Peregrino
Domingo 19 a las 12:00h.
presidida por nuestro Arzobispo D. Julián Barrio

Toda la información en: www.crossroadswalk.es



 
En el día de su cumpleaños D. Julián,
le pedimos al Señor que siga derramando
 su Gracia y Luz en su corazón;
 corazón, de toda la Diócesis.

"La Fe es garantía de lo que se espera;
la prueba de lo que no se ve.
Por ella fueron alabados nuestros mayores".
(Heb 11, 1-2)


Ha fallecido el Rvdo. Sr. D. José Manuel Rodríguez Conde, párroco emérito de Santa María de Asados.
El funeral de cuerpo presente por su alma se celebrará mañana jueves 16 de agosto a las 18:30h. en la iglesia parroquial de Rianxo, localidad de donde era natural y donde tenía su domicilio.
Nació el 2 de agosto de 1928. Fue ordenado presbítero el 17 de marzo de 1956.
Descanse en paz.
“El peregrino ve a distancia, cree en las promesas y ama el lugar hacia el que se encamina”

Revista diocesana Nº: 7 - Julio-Agosto 2012

La edición del verano ha tardado en ver la luz. Actividades estivales, reflexiones para el próximo curso, la entrevista a una visita importante, las cadenas de San Jerónimo Emiliani, visita al Archivo Histórico... Considerad este número como el complemento idóneo para el reposo del corazón diocesano que todos llevamos dentro.
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Sumario:
Caminando “hacia delante”
por D. Julián Barrio
Editorial: La tierra prometida
por Manuel Blanco
La Biblia en la Iglesia
por José Fernández Lago
Primera Comunión
por Manuel Antonio Villar
Los P.P. Somascos en la Diócesis
por: Luis García Alcocer
Las religiosas de la Catedral
La Pastoral de Turismo
por: Antonio Varela
Archivo histórico diocesano
por: Víctor Camino
Entrevista a Monseñor Carlos Amigo
Parroquias: Ares, Lubre y Cervás
La Alfombra de Corpus en Ares
por Antonio García de las Heras
As drogas, o círculo infernal
por: Manuel A. Couceiro
Opinión: “Así nos ven”
por Arturo Cerviño
Los tesoros escritos de Santiago
por Francisco Buide
Testimonio: Lidia Santiago
Jornada de Tráfico
por: Javier Grandas
Congreso Eucarístico Internacional
por: Roberto Martínez
Señora María, a avoa de Fermín
Un libro: "El amor se aprende"
por: Juan Antonio Testón
Cine: “Fireproof”
por Rosa Sánchez
Noticias

Diez ideas sobre "Porta fidei"

1. “La puerta de la fe” (cf. Hechos14, 27): Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida.


2. La necesidad de la fe ayer, hoy y siempre. Profesar la fe en la Trinidad -Padre, Hijo y Espíritu Santo– equivale a creer en un solo Dios que es Amor (Cf. 1 Juan 4, 8): el Padre, que en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo, que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo; el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de os siglos en la espera del retorno glorioso del Señor.


3. Vigencia y valor del Concilio Vaticano II. Si lo leemos y acogemos guiados por una hermenéutica correcta, puede ser y llegar a ser cada vez más una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia.


4. La renovación de la Iglesia es cuestión de fe. La renovación de la Iglesia pasa también a través del testimonio ofrecido por la vida de los creyentes: con su misma existencia en el mundo, los cristianos están llamados efectivamente a hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor Jesús nos dejó.


5. La fe crece creyendo. La fe, en efecto, crece cuando se vive como experiencia de un amor que se recibe y se comunica como experiencia de gracia y gozo.


6. Profesar, celebrar y testimoniar la fe públicamente. El cristiano no puede pensar nunca que creer es un hecho privado. La fe es decidirse a estar con el Señor para vivir con él. Y este “estar con él” nos lleva a comprender las razones por las que se cree.


 
7. La utilidad del Catecismo de la Iglesia Católica. Para acceder a un conocimiento sistemático del contenido de la fe, todos pueden encontrar en el Catecismo de la Iglesia Católica un subsidio precioso e indispensable. Es uno de los frutos más importantes del Concilio Vaticano II.


8. Recorrer y reactualizar la historia de la fe. Durante este tiempo, tendremos la mirada fija en Jesucristo, “que inició y completa nuestra fe” (Hebreos 12, 2). En él, muerto y resucitado por nuestra salvación, se iluminan plenamente los ejemplos de fe que han marcado los últimos dos mil años de nuestra historia de salvación.


9. No hay fe sin caridad, no hay caridad sin fe. ”¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras?” (Cf. Santiago 2, 14-18).


10. Lo que el mundo necesita son testigos de la fe. Lo que el mundo necesita hoy de manera especial es el testimonio creíble de los que, iluminados en la mente y el corazón por la Palabra del Señor, son capaces de abrir el corazón y la mente de muchos al deseo de Dios y de la vida verdadera, ésa que no tiene fin.

2012 Año de la Fe
"A transmisión da fe no mundo de hoxe"
"Vós sodes a luz do mundo" Mt 5, 14

10, 11 y 12 se setembro
Monasterio de San Xoán de Poio
Organizan: Delegacións para o Clero de Galicia



“Este Ano da fe quere contribuir a unha renova da conversión ó Señor Xesús e ó redescubrimento da fe, de xeito que todos os membros da Igrexa sexan para o mundo actual testemuñas gozosas e convincentes do Señor resucitado, capaces de sinalar a “porta da fe” a tantos que están en búsqueda da verdade. Esta “porta” abre os ollos do home para ver a Xesucristo presente entre nós “todos os días ata a fin do mundo”. El nos ensina cómo “o arte de vivir” se aprende “nunha relación intensa con El”.

“Co seu amor, Xesucristo atrae a sí a todos os homes de cada xeración: en todo tempo convoca á Igrexa e lle confía o anuncio do Evanxeo, cun mandato que é sempre novo. Por iso, tamén hoxe é necesario un compromiso eclesial máis convencido en favor dunha n o v a evanxelización para redescubrir a ledicia de crer e voltar a atopar o entusiasmo de comnicar a fe”.
Congregación para a doctrina da fe. Nota coas indicacións pastorais para o Ano da fe


El 7 de julio de 2013 en San Pedro
Se ha confirmado la fecha. Será el 7 de julio de 2013 en la emblemática plaza de san Pedro. Un par de semanas antes de viajar a Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Benedicto XVI celebrará una jornada mundial para un sector muy especial de la juventud católica mundial: la de los seminaristas, novicios y novicias de todo el mundo.

Seminaristas, novicios y novicias ya han sido convocados a través de las Conferencias Episcopales, diócesis, órdenes y congregaciones religiosas. Será un encuentro entre el Papa y la nueva generación de futuros sacerdotes y religiosas católicos en el contexto del año de la fe.

El portal oficial para este gran evento católico lo ha querido llamar «Giornata vocazionale» («Jornada vocacional»), mientras que en el programa distribuido en Roma se la ha denominado «Conclusión de la peregrinación con la presencia del Papa». Sea cual sea el nombre, el evento es novedoso y se enmarca en una serie más amplia de celebraciones dentro del «año de la fe» que iniciará el 11 de octubre de 2012 y concluirá el 24 de noviembre de 2013.

¿Cuántos participantes llegarán a Roma para el encuentro del Papa con los seminaristas? Potencialmente son 237,841 los seminaristas diocesanos y religiosos, según los datos del Annuarium Statisticum Ecclesiae de 2010. Debido a factores económicos, geográficos o de salud, entre otros, lo más probable es que sea sólo un nutrido grupo el que se congregue en torno al Papa en Roma. Otro tanto se puede decir de las novicias.

Entre otros actos emblemáticos para el «año de la fe» está prevista una vigilia de Pentecostés con todos los Movimientos eclesiales o una solemne adoración eucarística contemporánea en las principales catedrales y santuarios del mundo, el día de Corpus Christi. La agenda completa es esta:

Nació en Dardilly, al noroeste de Lyon, Francia. Hijo de Matthieu Vianney y Marie Beluze, fue el tercero de seis hermanos, de una familia campesina.


Después de una breve estadía en la escuela comunal, en 1806, el cura de Ecully, M. Balley, abrió una escuela para aspirantes a eclesiásticos, y Juan María fue enviado a ella. Aunque era de inteligencia mediana y sus maestros nunca parecen haber dudado de su vocación, sus conocimientos eran extremadamente limitados, limitándose a un poco de aritmética, historia, y geografía, y encontró el aprendizaje, especialmente el estudio del latín, excesivamente difícil. Uno de sus compañeros, Matthias Loras, después primer obispo de Dubuque, le ayudaba en sus lecciones de latín. Como otros muchos seminaristas, hizo una peregrinación al santuario de San Juan Francisco Régis en Lalouvesc (1806). Ese mismo año es dispensado del servicio militar en su calidad de aspirante al sacerdocio.

Sin embargo, es llamado a filas en 1809, y el 26 de octubre, el joven recluta ingresa al cuartel de Lyon para ser enviado al ejército napoleónico que invadía España, vía Roanne.

El 6 de enero de 1810, Juan María deserta, y con la falsa identidad de Jerónimo Vincent, se oculta en los bosques del Forez, en los alrededores de Noes. Liberado del servicio militar y de su situación irregular por el enrolamineto anticipado de su hermano menor, el desertor regresa en octubre de 1810 a casa del párroco Balley. Recibe la tonsura el 28 de mayo siguiente.

Ingresa finalmente al Seminario Menor de Verriéres a los 26 años, para cursar filosofía en francés pues su «debilidad -en los estudios- es extrema». Allí fue compañero de curso de otro santo, San Marcelino Champagnat, fundador de los Hermanos Maristas.
El 13 de agosto de 1815 fue ordenado sacerdote por Monseñor Simon, obispo de Grenoble. Fue enviado a Ecully como ayudante de M. Balley, quien fue el primero en reconocer y animar su vocación, que había intercedido ante los examinadores cuando suspendió el ingreso en el seminario mayor, y que era su modelo tanto como su preceptor y protector.

En 1818, tras la muerte de M. Balley, Vianney fue hecho párroco de Ars, una aldea no muy lejos de Lyon. Fue en el ejercicio de las funciones de párroco en esta remota aldea francesa en las que se hizo conocido en toda Francia y el mundo cristiano. Algunos años después de llegar a Ars, fundó una especie de orfanato para jóvenes desamparadas. Se le llamó "La Providencia" y fue el modelo de instituciones similares establecidas más tarde por toda Francia. El propio Vianney instruía a las niñas de "La Providencia" en el catecismo, y estas enseñanzas llegaron a ser tan populares, que se daban todos los días en la iglesia ante grandes multitudes.

 
"La Providencia", aunque tuvo éxito, fue cerrada en 1847, porque Juan María pensaba que no estaba justificado mantenerla frente a la oposición de mucha buena gente.
Pero la principal labor del Cura de Ars fue la dirección de almas. No llevaba mucho tiempo en Ars cuando la gente empezó a acudir a él de otras parroquias, luego de lugares distantes, más tarde de todas partes de Francia, y finalmente de otros países.

Ya en 1835, su obispo le prohibió asistir a los retiros anuales del clero diocesano porque "las almas le esperaban allí". Durante los últimos diez años de su vida, pasó de dieciséis a dieciocho horas diarias en el confesionario. Su consejo era buscado por obispos, sacerdotes, religiosos, jóvenes y mujeres con dudas sobre su vocación, pecadores, personas con toda clase de dificultades y enfermos. En 1855, el número de peregrinos había alcanzado los veinte mil al año. Las personas más distinguidas visitaban Ars con la finalidad de ver al cura y oír su enseñanza cotidiana.

Murió el 4 de agosto de 1859. Sus restos mortales se conservan incorruptos en el gran santuario dedicado a él en Ars, el pequeño lugar al que dedicó su vida como sacerdote y donde falleció.

Te amo, Oh mi Dios.
Mi único deseo es amarte
Hasta el último suspiro de mi vida.

Te amo, Oh infinitamente amoroso Dios,
Y prefiero morir amándote que vivir un instante sin Ti.

Te amo, oh mi Dios, y mi único temor es ir al infierno
Porque ahí nunca tendría la dulce consolación de tu amor,
Oh mi Dios,
si mi lengua no puede decir
cada instante que te amo,
por lo menos quiero
que mi corazón lo repita cada vez que respiro.

Ah, dame la gracia de sufrir mientras que te amo,
Y de amarte mientras que sufro,
y el día que me muera
No solo amarte pero sentir que te amo.
Te suplico que mientras más cerca estés de mi hora
Final aumentes y perfecciones mi amor por Ti.

Amén
En el número cinco de nuestra Revista diocesana Barca de Santiago salió esta entrevista a Mons. Carlos Escribano. Ahora, y ante su presencia como ponente en las Próximas Jornadas Sacerdotales de Poio -en septiembre- la publicamos aquí, lo que nos permitirá acercarnos acercarnos a su persona y conocerle más

1.- ¿Cómo es que Vd. nació en Carballo? ¿Le queda algún lazo familiar con esa tierra?
El motivo fue que mi padre trabajó en unas minas en Carballo. De los 6 hermanos que somos, tres nacimos allí. Al poco de nacer yo, regresamos a Aragón. Quedan en Galicia algunos amigos de mis padres, pero ningún familiar.


2.- Vd. forma parte de una reciente generación de obispos que han nacido en un clima de nueva evangelización. ¿Qué supone eso respecto de sus predecesores en el episcopado?
Entiendo que la preocupación por la nueva evangelización atañe a todos los obispos por igual. Estamos ante uno de los grandes retos que debe afrontar la Iglesia en este tercer milenio y que ha animado el ministerio apostólico de los Papas desde el Concilio Vaticano II.
La nueva evangelización es el instrumento que nos puede ayudar a hacer frente a los desafíos de un mundo cambiante. Nos encontramos ante una situación novedosa que se convierte en un desafío inquietante e ilusionante a la vez. El objetivo de la evangelización consiste en permitir a cada hombre entrar en contacto con Cristo para conocerle, amarle y servirle y, a la vez, hacer a la Iglesia más apta para transmitir, de manera persuasiva y comprensiva, el Evangelio de la salvación.  Además, en nuestra realidad actual no se trata tan solo de saber transmitir los contenidos de la fe, que en ocasiones nos resulta enormemente complicado, sino engendrar el acto de fe por el que podemos describir con propiedad al sujeto cristiano.
En esta tarea debe sentirse implicada toda la Iglesia y todos los obispos del mundo.

3.- ¿En qué comisión de la Conferencia Episcopal le ha tocado colaborar? ¿En qué están trabajando?
Estoy en la CEAS (Comisión Episcopal de Apostolado Seglar) por ser el Consiliario Nacional de la Acción Católica desde Octubre pasado. En este contexto me toca acompañar la Federación de Movimientos de Acción Católica en España que está compuesta por la Acción Católica General, que es la resultante de la fusión de la Acción Católica de Adultos de los Jóvenes de Acción Católica (JAC) y del Movimiento Junior, y por los Movimientos especializados de Acción Católica.
Los Movimientos especializados atienden sus áreas preferentes de evangelización haciéndose presentes, de manera dispar, en las diócesis españolas. Por su parte, la Acción Católica General está desarrollando un nuevo proceso muy interesante que incide en la vida de las parroquias y potencia su acción evangelizadora.
Pertenezco también a la Subcomisión de Familia y Vida. En este momento se está realizando un intenso estudio sobre la realidad sociológica, cultural, moral y espiritual que envuelve a la familia y las consecuencias que se desprenden a la hora de anunciar el Evangelio.

4.- Algunos rasgos de su diócesis de Teruel e inquietudes pastorales de su Obispo
La diócesis de Teruel y Albarracín es una diócesis extensa, cuenta con unos 11.000 kilómetros cuadrados. La población no es excesiva, pues en toda la diócesis hay unos 95.000 habitantes de los cuáles 35.000 viven en la ciudad de Teruel. Estos datos presentan una diócesis eminentemente rural y, en general, envejecida.
En este momento estamos elaborando un nuevo plan diocesano de pastoral. Son muchas las aportaciones a la elaboración del mismo por parte de los sacerdotes, religiosos y de los seglares de las distintas parroquias y comunidades. El primer anuncio y la formación de los cristianos (en torno al Año de la Fe), la pastoral vocacional, la pastoral familiar, la pastoral juvenil y la acción caritativa en estos tiempos de crisis económica aparecen como prioridades inexcusables en este momento.

5.- Vd. se ha especializado en temas de familia.  ¿Cómo puede la Iglesia -sacerdotes, consagrados y laicos- ayudar a esta institución tan vital para la sociedad?
La Iglesia sabe de la importancia de la familia en la trasmisión de la fe. El beato Juan Pablo II recordaba al principio de su pontificado en 1979 en Puebla (Méjico) que la evangelización del tercer milenio debía pasar por la familia cristiana.
Concretar esa ayuda es labor de toda la Iglesia y de todos sus miembros. En España, en el año 2003, la Conferencia Episcopal Española publicó el Directorio para la Pastoral de Familiar que es un documento que puede aportar elementos novedosos e imprescindibles a la hora de afrontar la misma. Aspectos como la familia, sujeto y objeto de la evangelización de la Iglesia; la vocación al amor como hilo conductor de la pastoral familiar; la transversalidad de la misma atendiendo a la preparación al matrimonio y a la vida familiar que no comprende solo la inmediata (los cursillos prematrimoniales) sino la remota (partiendo desde la infancia) y la próxima (que marcaría la posibilidad de acompañar a los jóvenes en su discernimiento)….
El considerar a la familia como “Iglesia domestica” abre grandes perspectivas a la hora de trabajar con ella e invita a esperar muchos frutos de su potencial eclesial.

6.- Sabemos que es un gran apasionado del mundo de la cultura. Aparte de una formación constante, ¿un obispo tiene tiempo para leer o ver alguna buena película?
Ciertamente el “tiempo libre” que uno tiene no es excesivo. Los libros que puedo leer suelen ser de temas en los que hay que profundizar para un mejor ejercicio de mi ministerio. Por desgracia, y aunque soy un entusiasta del cine, no tengo la oportunidad de ver casi ninguna película.

7.- ¿Ha hecho el camino de Santiago? Su relación con el Pilar ha sido intensa (formó parte del presbiterio zaragozano) y nos gustaría saber su opinión sobre esta vía de evangelización tan aprovechable.
Sí, el Camino de Santiago lo he realizado en varias ocasiones. La última sabiendo mi nombramiento para la diócesis de Teruel y Albarracín, pocas días antes de hacerse público. Siempre lo hicimos con los jóvenes de las parroquias en las que estuve de párroco.
El Camino de Santiago se ha mostrado siempre como una gran oportunidad evangelizadora en el trabajo con los jóvenes. Las largas caminatas en grupo o en soledad, lo imprevisible de la climatología, el encuentro fraterno con los peregrinos, la acogida generosa de las gentes de los pueblos y parroquias, la fatiga y el cansancio que se acumulan… todo ello se va descubriendo como una magnífica oportunidad de encontrase con Dios, de abrir el corazón al misterio de su infinito amor.
Soy un entusiasta del Camino de Santiago por convertirse en una magnífica ocasión de evangelización. De hecho, si Dios quiere, nos gustaría peregrinar este próximo verano a la tumba del Apóstol con los jóvenes de la diócesis de Teruel y Albarracín, evocando la gran experiencia del pasado verano en la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid.

Entrevista realizada por: Manuel Blanco

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