San Juan Damasceno, presbítero y doctor de la Iglesia, célebre por su
santidad y por su doctrina, que luchó valerosamente de palabra y por
escrito contra el emperador León Isáurico para defender el culto de las
sagradas imágenes, y hecho monje en la laura de San Sabas, cerca de
Jerusalén, compuso himnos sagrados y allí murió. Su cuerpo fue enterrado
en este día hacia el año 750.
Un fragmento de un texto de San Juan Damasceno
Convenía que aquella que en el parto había conservado íntegra su
virginidad, conservase sin ninguna corrupción su cuerpo después de la
muerte. Convenía que aquella que había llevado en su seno al Creador
hecho niño, habitara en la morada divina. Convenía que la Esposa de Dios
entrara en la casa celestial. Convenía que aquellas que había visto a
su Hijo en la Cruz, recibiendo así en su corazón el dolor de que había
estado libre en el parto, lo contemplase sentado a la diestra del Padre.
Convenía que la Madre de Dios poseyera lo que corresponde a su Hijo, y
que fuera honrada como Madre y Esclava de Dios por todas las criaturas
(San Juan Damasceno, Homilía II in dormitionem B. V. Mariae, 14 (PG 96,
742))
Artículo publicado originalmente por Santopedia
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