El arzobispo de Santiago, mons. Julián Barrio, presidió la cena
solidaria que desde hace siete años organizan los seminaristas de la
diócesis. Como en las ediciones anteriores, los dos comedores
habilitados en la Hospedería de san Martín Pinario se llenaron con las
más de trescientas personas que acudieron a la cita para aportar su
colaboración al programa de personas sin hogar de la Cáritas Diocesana.
Durante su intervención en la clausura de la cena, el arzobispo de
Santiago agradeció su presencia a los asistentes, a los que les pidió
que no se olvidasen de los pobres, en concreto de las personas sin
hogar, a las que “con frecuencia miramos como algo marginal en nuestra
sociedad, pensando incluso que afean la estética de nuestra convivencia,
o sintiendo simplemente pena porque no somos capaces de mirarlas con
los ojos del corazón”.
Monseñor Barrio insistió en que las políticas sociales deben
favorecer el acceso y ejercicio de derechos para las personas sin hogar.
Consideró que es posible e imprescindible terminar con el sinhogarismo
“algo que se puede hacer desde la prevención, el acompañamiento o la
mirada hacia el derecho humano a la vivienda”.
Durante la cena solidaria mons. Barrio estuvo acompañado de
integrantes del equipo dirigente de Cáritas Diocesana de Santiago de
Compostela, encabezados por el Delegado diocesano, Jesús García Vázquez y
el Director de Cáritas diocesana, José Anuncio Mouriño.
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