El arzobispo, monseñor Julián Barrio, invitó este sábado a
responsables y miembros de movimientos laicales de la Archidiócesis a
trabajar en comunión en el espíritu de “una pastoral del encuentro”, en
la que todos tienen cabida. La intervención de D. Julián se produjo en
el marco del encuentro que la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar,
que dirige el sacerdote diocesano Javier Porro, organizó para
asociaciones y movimientos. La cita, que tuvo lugar en el Seminario
Menor de Belvís, tuvo como objetivos compartir el carisma y la
espiritualidad de cada asociación y movimiento con los demás, para
disfrutar así de un mayor conocimiento y relación fraterna entre todos
ellos.
En la clausura del encuentro –en el que hubo una ponencia de Javier García, delegado de Infancia y Juventud sobre “¿Qué es la Nueva Evangelización? Claves para que las asociaciones y movimientos laicales puedan evangelizar HOY”,
así como una representación a cargo de Comunidade Caná- el arzobispo
mostró su satisfacción por el encuentro, felicitó a todos las Pascuas de
Resurrección y dijo que la diversidad de movimientos constituye “un
precioso mosaico en la diócesis”. D. Julián aseguró que ello es “una
riqueza” que no se debe ocultar y que ha de ponerse al servicio de cada
parroquia y de la diócesis.
El arzobispo invitó a todos a recuperar la tensión evangelizadora, a
pesar de las posibles dificultades, y alentó a hacer el trabajo con la
alegría de la “Evangelii Gaudium”. Además, D. Julián comentó que es
precisa una “pastoral de acompañamiento” al servicio de los demás,
respondiendo a las preguntas que la sociedad y las personas demandan.
Monseñor Barrio indicó, igualmente, que no hay que quedarse ensimismado
en el carisma propio de cada grupo o movimiento, sino ponerse en camino
para volver a la comunidad, sobre todo en esta etapa postsinodal.
“Tenemos que mirar al futuro”, concluyó, “con esperanza”.
Archicompostela