- El arzobispo pide que se participe activamente en la celebración de las “24 horas para el Señor”, previstas del 8 al 9 de marzo
En una Carta Pastoral para la Cuaresma de 2018, el arzobispo de
Santiago, monseñor Julián Barrio, recuerda a los diocesanos que “la
Iglesia nos llama a volver a Dios porque tal vez hemos abandonado el
amor primero y nos mantenemos en esa tibieza que Él detesta, necesitando
el colirio de la espiritualidad para que nuestros ojos puedan verle”.
Monseñor Barrio recuerda que este es un tiempo de llamada y asegura que
“el Señor pronuncia nuestro nombre porque nos conoce, nos ama y está
pendiente de nosotros. Lo más íntimo en nosotros no es nuestra debilidad
sino Dios, como decía san Agustín”. El arzobispo señala, además, que
“hemos de tener muy presente esta realidad en nuestro peregrinar
cuaresmal para no encerrarnos en nuestro bucle egocéntrico ni vivir una
vida de mínimos. Nuestra vida puede ser respuesta cuando nos hemos
dejado preguntar por Dios. Así podremos ver las debilidades como
oportunidades para que se muestre la fortaleza de Dios”.
En su Carta Pastoral para la Cuaresma de 2018, que dará comienzo este
próximo miércoles día 14 de febrero, Miércoles de Ceniza, día de ayuno y
de abstinencia, el arzobispo compostelano indica que “en este camino
cuaresmal no olvidemos la celebración de las 24 horas para el Señor, que
tendrán lugar el viernes 8 y el sábado 9 de marzo. En la adoración
eucarística encontramos también el clima propicio para celebrar el
Sacramento de la Reconciliación cuya experiencia nos lleva a ser
misericordiosos con los demás”.
El arzobispo ruega, además, que “en la Catedral, en las parroquias y
en las comunidades religiosas se programen momentos de adoración al
Santísimo, lectura de la Palabra de Dios y celebraciones penitenciales
en el contexto de 24 Horas para el Señor”