El obispo auxiliar, monseñor Jesús Fernández González, presidió este
sábado una asamblea diocesana de responsables de Pastoral Familiar y de
animadores de encuentros y catequesis prematrimoniales. El encuentro
tuvo lugar en la Casa Diocesana de Ejercicios y estaban presentes los
responsables de la Delegación Diocesana de Pastoral Familiar, Jesús
Calzada y Felisa Mozo.
El obispo auxiliar agradeció la asistencia a la reunión y aseguró que
el reto para todas aquellas personas que desde las parroquias y
distintos movimientos colaboran en la preparación de las parejas al
matrimonio es “caminar más juntos”. Monseñor Fernández habló de los
resultados de la encuesta que se había remitido para evaluar el estado
de las catequesis prematrimoniales e indicó que todas las tareas
relativas a la pastoral familiar hay que acometerlas desde “la comunión
diocesana”. Con referencias al reciente Sínodo Diocesano, monseñor Jesús
Fernández recordó la importancia del matrimonio y de la familia, así
como del acompañamiento a quienes se acercan a la Iglesia para solicitar
el sacramento del matrimonio.
El obispo auxiliar comentó que los encuentros o catequesis
prematrimoniales deberían realizarse con una metodología basada en el
anuncio del Evangelio “alegre y convincente”, en un clima de respeto y
diálogo, con oración e invitando a las parejas a conocer la vida
diocesana.
El obispo auxiliar indicó, además, que se va a trabajar en la
elaboración de un Directorio de Pastoral Familiar, así como en la puesta
a disposición de todos de un calendario en el que se recojan los
encuentros y catequesis a nivel parroquial, arciprestal o por vicarías.
El encuentro se había iniciado con el rezo de la Hora Intermedia.
Tras la intervención del obispo, los asistentes se repartieron en grupos
de trabajo para realizar propuestas, entre otros temas, sobre los
contenidos a tratar en las catequesis o encuentros prematrimoniales. En
alguno de los grupos se comentó la conveniencia de hablar a los novios
de las claves de la antropología cristiana (la dignidad de ser persona);
de la necesidad de contar con un proyecto de pareja (dar sentido y un
“para qué” al matrimonio); de la importancia del diálogo conyugal
(necesidad de crecer en el compartir y madurar como esposos); y del
“valor añadido” que supone el sacramento y la presencia de Cristo en la
vida matrimonial.
Al encuentro asistieron diocesanos de las Vicarías de A Coruña,
Pontevedra y Santiago, así como miembros de Comunidade Caná y de Equipos
de Nuestra Señora.
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