¡Enamorarme del Amor!

Yo te amo Dios mío
y mi único deseo es amarte hasta
el último momento de mi vida.
Te amo Dios infinitamente amable
y prefiero morir amándote
a vivir un solo instante sin amarte.
Te amo Señor y la gracia que te pido
es la de amarte eternamente.
Te amo Dios mío y deseo el cielo
solo para poder tener la felicidad de amarte
con todas mis potencias.

Te amo Dios mío infinitamente bueno
y temo el infierno, solo porque ahí
no tendría jamás el dulce consuelo de amarte.
Dios mío si mis labios no pueden decirte
a cada instante te amo,
quiero que mi corazón te lo repita
cuantas veces yo respire.

Dios mío dame la gracia de que sufra por el amor
y de amarte en mi sufrimiento.
Te amo mi Divino Salvador
porque Tú has sido crucificado por mí.
San Juan María Vianney, Cura de Ars. Fragmento
Artículo originalmente publicado por Oleada Joven
Aleteia